Cuatro detenidos y cinco mujeres liberadas en una operación contra la explotación sexual en Granada

Policía Nacional
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Actualizado 08/01/2019 12:16:55 CET

GRANADA, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas y ha liberado a cinco mujeres de origen ucraniano y ruso que eran captadas supuestamente a través de las redes sociales con falsos anuncios en el extranjero para trabajar como azafatas o animadoras.

Según ha informado la Policía Nacional en una nota de prensa, los agentes han constatado la existencia de "conexión directa" de presuntos explotadores en España, tres de los cuales han quedado en prisión provisional por estos hechos, con la red de captación en los países de origen, a través de las nuevas tecnologías.

Las víctimas eran prostituidas en un club de alterne en Granada. Tras diversas pesquisas por parte de los investigadores, los agentes pudieron averiguar que las chicas, una vez llegaban a Granada, eran recogidas por el presunto líder de la organización y esa misma noche eran trasladadas al lugar donde "tendrían que realizar su actividad laboral, percatándose de que su trabajo sería la prostitución".

Las mujeres eran alojadas en pisos compartidos por otras mujeres trabajadoras del mismo club, las cuales se encontraban en su misma situación. Les entregaban una serie de normas que debían cumplir "si no querían ser multadas o expulsadas del piso, teniendo que abonar la cantidad de cinco euros diarios en concepto de alojamiento".

En el momento en que los explotadores querían nuevas chicas para ser explotadas, se ponían en contacto con la red de captadores en los países de origen vía redes sociales o programas de mensajería instantánea, haciendo los pagos mediante envíos de dineros a través de empresas dedicadas a esta materia.

Los investigadores han concretado que una de las víctimas relató que "solían elegir a chicas muy jóvenes y con problemas económicos, siendo estas más fácilmente someterlas", de manera que, cuando ellas se percataran de su verdadera situación, les resultara "más sencillo doblegarlas".

Las víctimas eran obligadas por el jefe de la red a llevar a cabo servicios sexuales con los clientes, recurriendo a amenazas con multas económicas, de entre 50 y 100 euros, o con dejarlas en la calle sin recursos "en un país desconocido de no llevar a cabo las demandas exigidas por el grupo criminal".

En el operativo policial se realizaron dos registros en un club de alterne y en un domicilio en Granada, localizando un arma de fuego, 1.040 euros en efectivo y diversa cantidad de marihuana.

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