Experto apunta en la UNIA que el riego agrícola por bombeo fotovoltaico reduce entre un 60 y 80% los costes de energía

Publicado 03/09/2019 11:28:45CET
Blas Ogáyar
Blas Ogáyar - UNIA BAEZA

BAEZA (JAÉN), 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

La incorporación de nuevas tecnologías basadas en el uso sistemas de bombeo fotovoltaico para el riego agrícola y que no consumen energía eléctrica convencional supondría para las comunidades de regantes un ahorro entre un 60 y 80 por ciento en los costes de energía, además de la contribución al medio ambiente por el uso de una energía limpia y no contaminante.

Así lo ha indicado a Europa Press, Blas Ogáyar, director del encuentro sobre bombeo fotovoltaico para riego agrícola que se ha desarrollado dentro de la programación de los cursos de verano en la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Baeza (Jaén).

El objetivo del encuentro es informar sobre las ventajas de la sustitución del suministro de bombeo tradicional basado sistemas provenientes de la red eléctrica, por nuevos sistemas basados en energías renovables.

"La escalada de precios que ha experimentado en los últimos años el importe de la facturación eléctrica tanto en términos de potencia como energía, ha producido que las explotaciones agrícolas que necesitan bombeo la rentabilidad se haya sido reducida hasta valores importantes", ha dicho Ogayar.

Doctor por la Universidad de Jaén e ingeniero técnico industrial en electricidad, Ogáyar ha añadido que paradójicamente Andalucía es una de las comunidades autónomas "más retrasadas" en la incorporación de estas nuevas tecnologías basadas en energía renovable, mientras que otras zonas de Castilla-La Mancha o incluso Aragón son ya muchas las experiencias que se han puesto en marcha.

"En Andalucía el uso es todavía incipiente y se limita a pequeñas explotaciones", ha indicado Ogáyar, al tiempo que ha subrayado que el olivar es uno de los cultivos idóneos para poner en marcha experiencias de bombeo fotovoltaico aplicado al regadío.

Ha destacado que actualmente no hay subvenciones ni ayudas dirigidas a este tipo de instalaciones, pero ha incidido en que se trata de inversiones que están amortizadas en "cuatro o cinco años" y que suponen "un ahorro muy importante en los costes energéticos de las comunidades de regantes". Además, en el caso del olivar, donde el riego necesario se limita a cinco meses, supone también ingresos extras puesto que el resto del año se puede vender la energía generada.

Ogáyar ha defendido la necesidad de un cambio de mentalidad en los agricultores para optar por estas nuevas tecnologías, que representan el futuro, y que por su naturaleza contribuyen también a frenar el cambio climático.

El encuentro, al que asisten medio centenar de personas entre profesionales de la ingeniería y del sector agrario, finaliza este martes con una visita práctica a una finca de almendras del Donadío, en Úbeda (Jaén), para conocer sobre el terreno una instalación de bombeo fotovoltaico.