GRANADA 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia provincial de Granada ha condenado a tres agentes de la Guardia Civil, L.G.R.M., S.M.G. y T.J.M., que golpearon a un conductor ebrio que arremetió contra ellos, estacionados en una zona excluida al tráfico, en lugar de seguir el camino indicado en la calzada, a pagar una multa de 270 euros cada uno e indemnizar a la víctima en 900 euros, como autores de una falta de lesiones.
En la sentencia, a la que tuvo acceso hoy Europa Press, el tribunal consideró probado que sobre las 20.00 horas del 19 de noviembre de 2000, J.A.F.M. circulaba bajo los efectos del alcohol por el ramal de salida de la A-92 hacia la localidad granadina de Purullena.
Al llegar a la intersección con la N-342, donde se encontraba estacionado un vehículo de la Guardia Civil, J.A.F.M. se dirigió hacia el mismo y atropelló a uno de los agentes, que logró saltar y no ser atrapado por el vehículo.
El conductor se bajó de su automóvil y fue increpado por los acusados que, en circunstancias "no determinadas", le propinaron diversos golpes causándole algunas contusiones y heridas en el rostro, una de las cuales requirió sutura.
El hombre tardó en curar 25 días de las heridas causadas, tiempo durante el cual estuvo impedido para sus ocupaciones. El tribunal ha absuelto a los acusados del delito de lesiones que les atribuía el Ministerio Fiscal por el que pedía dos años de prisión.