Actualizado 01/09/2022 17:20

El obispo de Córdoba pide "oraciones a Dios" durante "todo el mes de septiembre" para que "llueva mucho"

Archivo - El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, reza durante un oficio.
Archivo - El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, reza durante un oficio. - DIOCESIS DE CORDOBA - Archivo

CÓRDOBA, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha pedido a los católicos que eleven "oraciones a Dios para pedir la lluvia en nuestros días", aclarando, además, que "no basta con que llueva un poco", sino que "es necesario que llueva mucho y que las reservas de agua vuelvan a rellenarse, sin que ello provoque inundaciones y otras catástrofes".

Así lo ha demandado el obispo en su carta semanal, recogida por Europa Press y en la que llama a orar a Dios pidiendo lluvia "durante todo el mes de septiembre, cuando se presente la ocasión", lo que implicará hacerlo "en la Santa Misa, en las preces de los fieles, en el Santo Rosario y en la Liturgia de las Horas", rogando por "la lluvia necesaria para poder sobrevivir".

"Dios sabrá cuándo y cómo nos la enviará --ha proseguido--, pero nosotros no dejemos de pedirla. Hagamos que una necesidad grave, como es ésta, se convierta en ocasión de renovar nuestra fe en el Dios que nos cuida todos los días".

En este sentido, Demetrio Fernández ha insistido en "la necesidad de lluvia abundante, que riegue nuestros campos y haga revivir la vida en la agricultura, en la ganadería, en nuestros embalses y en el consumo humano del agua", pues, "donde hay agua hay vida", siendo evidente que ahora "necesitamos agua, y es tradición de siglos y siglos en las personas creyentes que, cuando llega esta sequía a sus extremos, nos dirijamos a Dios con rogativas comunitarias para pedirle el don de la lluvia, que nos traiga agua abundante".

Los creyentes, según ha concluye el obispo en su carta semanal, "no podemos dudar de que Dios nos concederá lo que pedimos, ya que es una necesidad común y urgente para todos en estas latitudes. La oración de petición preparará nuestros corazones para recibir lo que Dios está queriendo darnos, y no nos lo da porque no se lo pedimos".

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