Psicóloga apuesta por "analizar qué hay detrás de la conducta conflictiva" de un menor "para evitar etiquetas"

La psicóloga Sara Gómez Mateos.
La psicóloga Sara Gómez Mateos. - UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE
Europa Press Andalucía
Publicado: martes, 12 julio 2022 17:26

CARMONA (SEVILLA), 12 (EUROPA PRESS)

La psicóloga Sara Gómez Mateos ha subrayado la importancia, a su juicio, de "analizar qué hay detrás de la conducta conflictiva" de un menor "para evitar las etiquetas que tanto estigmatizan y dañan".

Así lo ha puesto de manifiesto la psicóloga en el marco de la XX edición de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Carmona (Sevilla), de los que ella coordina el relativo a trastornos de conducta en el aula, según ha informado la universidad en una nota en la que se subraya que, en los últimos años, "la importancia de la salud mental está adquiriendo una relevancia muy necesaria en todos los ámbitos sociales", y, en las escuelas, "los problemas de conductas son cada vez mayores y se están realizando diversos estudios que demuestran cómo este virus ha tenido efectos en la salud mental de las personas más vulnerables, incluyendo a la población infantil y juvenil".

Sara Gómez ha sostenido que es esencial el papel del profesorado y los orientadores para detectar esta problemática, y ha advertido de que "el miedo, la ausencia de contacto físico, el distanciamiento social, el aislamiento o el confinamiento han funcionado como un disparador que ha potenciado o facilitado trastornos o dificultades emocionales".

La coordinadora del curso 'Trastornos de conducta en el aula. Propuesta de intervención desde enfoques psicológicos y educativos de tercera generación', que dirige la presidenta de la Asociación Española de Educación Emocional, Alma Serra González, ha agregado que existen datos de abril de 2022 que indican que los diagnósticos relacionados con trastornos mentales en urgencias pediátricas aumentaron con respecto a antes de la pandemia un 10%.

Según ha abundado, los diagnósticos que más se incrementaron fueron los de intoxicación no accidental por fármacos (122%); suicido/intento de suicido/ideación autolítica (56%); trastornos del comportamiento alimentario (40%); depresión (19%) y crisis de agresividad (10%).

"Asimismo, los trastornos de ansiedad y depresivos se han cuadruplicado, del 1,1% al 4%, así como los trastornos de conducta, del 2,5 al 7%", según ha detallado la también psicoterapeuta humanista, para quien "son cifras muy preocupantes".

La psicóloga ha advertido de que, "en muchas ocasiones, cuando apreciamos un comportamiento conflictivo o disruptivo, se suele mirar sólo esa conducta, pero en menos ocasiones se mira qué hay detrás de esa conducta, qué es lo que ocasiona ese comportamiento", y al respecto ha considerado que "es importante analizar qué hay detrás de la conducta conflictiva del propio niño para evitar las etiquetas que tanto estigmatizan y dañan, del tipo 'es un problemático, es malo', y que, al final, definen a la persona en lugar de su comportamiento".

En esta línea, Sara Gómez explica que no se trata de validar el comportamiento disruptivo, sino de la emoción que origina ese comportamiento. "A nosotras nos gusta ejemplificar esto con la imagen del iceberg. La punta del iceberg, lo que se ve, es ese comportamiento conflictivo, pero lo más grande está justo debajo de la punta y, aunque no se ve, está ahí, y son todas esas cuestiones que pueden ser el origen de ese comportamiento y que es lo que debemos trabajar, como duelos no elaborados, separaciones, pérdidas, dificultades en el neurodesarrollo, problemas de apego o traumas", ha relatado la psicóloga.

Para el diagnóstico de los problemas de conducta, el papel del profesorado y los orientadores es fundamental, según ha continuado, "porque son los que están en primera línea del trabajo y tratan diariamente con los chicos y las chicas, ya que muchos de los problemas de conducta se pueden manifestar en el centro educativo, pero no en casa".

"MIRADA ABIERTA" ENTRE PROFESIONALES

"Por ello, es esencial que estos profesionales tengan una mirada abierta y comprendan cómo se manifiestan los traumas, los problemas de apego, los duelos, las dificultades en el neurodesarrollo, etc.", asegura la coordinadora del curso.

Según señala también, no se trata de que el profesorado realice intervenciones psicológicas, sino que tengan nociones suficientes de la problemática para poder valorar la derivación a un profesional de la Psicología y, además, herramientas para poder acompañar al alumnado en los procesos.

Otro de los aspectos "clave" es el papel que desempeñan los padres en el caso de alumnos que presentan esta problemática. "Ser padres no es nada fácil, y ejercer de padres en una sociedad compleja como la nuestra, menos aún, donde la conciliación familiar es, en muchas ocasiones, una quimera. Las familias viven realidades muy complejas y diferentes, pero estoy convencida de que los padres y las madres lo hacen siempre lo mejor que pueden, sólo que muchas veces ellos mismos carecen de recursos y herramientas para hacer frente a algunas situaciones complicada", advierte Sara Gómez.

Sin embargo, reconoce que hay padres y madres que acuden a consulta preocupados por algunos comportamientos de sus hijos y que están abiertos a la intervención familiar de manera sistémica puesto que, en muchas ocasiones, el comportamiento del hijo es un síntoma de que algo no funciona a nivel familiar.

"Esto es realmente motivador, porque aquí es donde se puede hacer un trabajo precioso y, sobre todo, efectivo. Por tanto, aunque seguro que algunos padres sí que delegan en el sistema educativo demasiadas funciones, algunas incluso que no le corresponden, sería imprescindible poder trabajar con ellos, puesto que hay un gran número de padres que cada vez están más comprometidos con el apoyo al desarrollo de sus hijos, y que acuden a terapia", ha finalizado la psicóloga.

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