Susana Díaz afirma que intentará someterse a investidura, avisando de que nadie va a "poner de rodillas" al PSOE-A

Susana Díaz en el Comité Director del PSOE-A
EUROPA PRESS - JESÚS PRIETO
Actualizado 10/12/2018 19:58:43 CET

SEVILLA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

La secretaria general del PSOE-A y presidenta de la Junta en funciones, Susana Díaz, ha querido dejar claro este lunes que va a intentar someterse a la investidura y formar gobierno, advirtiendo de que al PSOE-A "nadie lo va a poner de rodillas".

Así se pronunciado Susana Díaz durante su intervención ante la primera reunión del Comité Director del PSOE-A, máximo órgano entre congresos, tras las elecciones autonómicas del 2 de diciembre.

Díaz, que fue recibida por los presentes en este órgano con un aplauso, ha iniciado su discurso dando las gracias al más del millón de andaluces que volvieron a depositar su confianza en el PSOE-A, que se ha vuelto a situar "como el partido de los andaluces".

"Al PSOE-A no lo va a poner de rodillas nadie, ha ganado las elecciones y nadie puede ocultarlo", según ha sentenciado Susana Díaz, quien ha querido dejar claro que nadie tiene derecho "a vetar" al partido al que los andaluces han dado su apoyo mayoritario desde hace 37 años.

Ha agregado que el PSOE-A siempre está a la altura de un territorio como el nuestro, y ha insistido en que lo que está claro y nadie puede negar es que este partido ganó las elecciones el 2 de diciembre, aunque no con la amplitud suficiente que les hubiera gustado, algo que ha podido deberse bien a "errores propios" bien a circunstancias en "clave nacional que también afectaron".

Ha agregado que la responsabilidad del PSOE-A es garantizar la "gobernabilidad" en esta comunidad y que, por ello, ella va a intentar someterse a la investidura y formar gobierno, tendiendo la mano a las fuerzas constitucionales, esto es, PP-A, Ciudadanos (Cs) y Adelante Andalucía.

"Los andaluces quisieron que el PSOE-A volviera a ganar a las elecciones", según ha sentenciado la presidenta, quien ha garantizado a los andaluces que depositaron su confianza en el PSOE-A que este partido no va a hacer "dejación de funciones" del legado del 4D y que va a cumplir con su responsabilidad y va a tratar de garantizar la gobernabilidad en esta tierra, siempre desde el respeto a la Constitución, al Estatuto de Autonomía y al autogobierno.

Susana Díaz ha indicado que los socialistas van a analizar lo ocurrido en las elecciones haciendo "autocrítica" y sin poner "paños calientes", porque hay una realidad que no se puede obviar, como es la pérdida de escaños y la posibilidad de que se pierda el Gobierno andaluz, en alusión a las negociaciones entre PP-A y Cs, contando con un posible apoyo de Vox, para promover el cambio de gobierno en la comunidad.

Sobre los elementos que han podido influir en el resultado electoral del PSOE-A, Susana Díaz se ha referido a que "seguramente no se ha recuperado la agenda social a la velocidad a la que demandaban los ciudadanos"; el mensaje de partidos como PP-A y Ciudadanos (Cs) sobre el "hartazgo" de lo que llamaban "los 40 años" de gobiernos socialistas, prometiendo un cambio aunque fuera a "peor"; el incremento de la abstención, con una derecha que se ha movilizado mayoritariamente y una izquierda que se ha abstenido mayoritariamente; la duplicación del número de votos nulos, o el "relato de la corrupción" que ha hecho la derecha, refiriéndose a casos que han ocurrido en gobiernos anteriores.

En este punto, ha querido dejar claro que ella se siente orgullosa de estar al frente de un Gobierno al que no se ha podido encontrar "ni una mancha ni una mácula" y ha indicado que ha sido duro hacer una campaña con dos personas "honestas" sentadas en el banquillo, en referencia a los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Asimismo, la presidenta ha señalado que, a pesar de que ella pensaba que no iba a afectar, sí han podido afectar asuntos de la política nacional como el catalán, del que PP, Cs y Vox, un partido "de ultraderecha, racista, xenófobo, homófobo y que justifica la violencia contra las mujeres", no han dejado de hablar.

En relación con los contactos que están manteniendo PP-A y Ciudadanos para tratar de llegar a un acuerdo de gobernabilidad en la comunidad, la presidenta en funciones ha apuntado que con los 47 escaños que suman ambas formaciones, tres menos que los que suman las dos fuerzas de izquierdas (50 entre PSOE-A y Adelante Andalucía) "no se puede gobernar Andalucía, sin el apoyo de Vox". Ha alertado de que esa fuerza de ultraderecha no se quedaría en un "colaborador pasivo", sino que tendría que ser un colaborador "activo", que se implique en la gobernabilidad de Andalucía y que, por ejemplo, apoye los presupuestos de la comunidad.

Tras indicar que parece que el presidente del PP, Pablo Casado, ya ha decidido sobre la relación con Vox, Susana Díaz ha señalado que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, tendrá que decidir si quiere utilizar los votos de la extrema derecha para hacer un "reparto de sillones" y si eso lo van a hacer en el resto de administraciones, en definitiva, según ha apuntado, si quiere ser "Salvini o Macron".

Ante el hecho de que Ciudadanos (Cs) pida al PSOE-A que posibilite la investidura de su candidato a la Junta, Juan Marín, Susana Díaz ha señalado que lo lógico y natural sería que el tercer partido dejara que gobernara el primero.

La presidenta ha garantizado que el PSOE-A se va a dejar la piel de cara a las próximas elecciones municipales, sobre todo, para que los andaluces entiendan la importancia de su voto tras lo ocurrido en las elecciones autonómicas.

Por su parte, el expresidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla, que ha ejercido como presidente de la mesa del comité director, ha manifestado que en el año 1977, cuando se celebraron las primeras elecciones generales tras 40 años de dictadura, el PSOE ya era ya el primer partido de Andalucía y hoy "sigue siendo la fuerza más votada" en esta tierra.

"Es el primer partido de Andalucía, y eso es una verdad histórica", ha indicado Rodríguez de la Borbolla, para quien seguimos siendo, por tanto, una "anomalía política en España". "Hemos estados 41 años condicionando la vida en Andalucía y en España para mejor, de manera constructiva, cooperativamente y con respeto a la Constitución y el Estado", según el expresidente.