Vecinos de Espeluy trasladan este lunes sus protestas a la capital para pedir el cese del secretario-interventor

Publicado 03/05/2015 10:57:18CET

JAÉN, 3 May. (EUROPA PRESS) -

Vecinos de Espeluy (Jaén) trasladan este lunes sus protestas a la capital jiennense para pedir ante las tres administraciones implicadas el cese inmediato del secretario interventor del Ayuntamiento, Juan José Bermejo, al que responsabilizan de la situación de "parálisis" que se vive en el municipio. El otro objetivo de la manifestación es recordar que los vecinos de esta pequeña localidad de poco más de 700 habitantes llevan ya cuatro semanas de encierro indefinido en el salón de plenos.

La protesta comenzará frente a la Diputación de Jaén, para después trasladarse a las puertas de la Delegación del Gobierno andaluz y de la Subdelegación del Gobierno. El portavoz del comité ciudadano que está coordinando las protestas, Juan José Molina, ha dicho a Europa Press que la manifestación será ante las tres administraciones porque son éstas las que tienen que resolver sobre el expediente que aglutina la presuntas irregularidades cometidas por el actual secretario interventor.

Y es que es la Diputación la que debe pronunciarse sobre las faltas leves, la Junta lo hará sobre las graves y Subdelegación sobre las muy graves. "Esto no puede seguir así", dice Molina, al tiempo que recuerda que ya van a cumplir su primer mes de encierro indefinido y "a día de hoy todavía no hemos conseguido que este señor abandone el Ayuntamiento".

El comité ciudadano, que se ha reunido anteriormente con los representantes de las tres administraciones, ha elaborado un decálogo de incumplimientos que atribuyen al actual secretario interventor y que comienza con la no elaboración de las cuentas anuales desde el año 2009, "con las graves consecuencias que está acarreando a este municipio ya que si no se entregan en un plazo de tres meses la Cámara de Cuentas procederá a la intervención del Ayuntamiento".

De hecho, y como medida cautelar, Espeluy tiene retenida desde el mes de octubre la participación en los tributos del estado (PIE) y que asciende a unos de 5.000 euros mensuales que para "un ayuntamiento como este es mucho dinero porque nos permite hacer muchas cosas que llevamos meses sin ver".

Además, dice Molina, el decálogo recoge que el secretario no tiene el libro de actas de plenos y de Decretos de Alcaldía por los que se regula la actividad y el funcionamiento del Ayuntamiento. Asimismo, el Ayuntamiento "se ha visto obligado a reintegrar importantes cantidades de dinero porque, una vez realizadas las actuaciones, el secretario no ha justificado las subvenciones y tenemos que devolver de momento unos 70.000 euros".

Los vecinos denuncian también "la paralización de los servicios sociales y de las actividades deportivas", así como las tradiciones culturales (cruces de mayo, bolas de viernes Santo, cabalgata de Reyes Magos)que, según el comité, "corren peligro de desaparecer por no abonar las subvenciones que tradicionalmente se estaban pagando, pese a que también están consignadas en el presupuesto". Durante el pasado invierno, los niños estuvieron varios días sin calefacción en el colegio por no pagar al proveedor del gasoil.

Los vecinos acusan al secretario de utilizar el despacho del Ayuntamiento para fines personales como despacho de abogacía, y lo que más les preocupa que "estamos sin nichos en el pueblo debido a que la licitación se encuentra paralizada".

"Es un listado de nunca acabar el que nos ha llevado hasta aquí y lo que queremos son soluciones sobre la mesa porque ya no aguantamos más", dice Molina.

Desde el Ayuntamiento se trabaja en el expediente que se llevará a Diputación con todas las presuntas irregularidades, mientras que el alcalde, Pedro Bruno, guarda silencio ante el cruce de denuncias que mantiene en el juzgado con el secretario. Antonio José Bermejo ha denunciado en el juzgado presuntas irregularidades en el Ayuntamiento e incluso ha asegurado estar sufriendo "acoso laboral" por haber puesto el asunto en manos del juzgado.

Molina ha anunciado que los vecinos no van a abandonar el encierro y que van a seguir adelante con protestas "pacíficas y nunca violentas" hasta que finalmente "nos den una solución que acabe con la situación que se está viviendo en Espeluy".