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Javier Targuetta, en las instalaciones de la Cartuja, durante la entrevista de Europa Press - ROCÍO RUZ-EUROPA PRESS
SEVILLA 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
La fábrica de cerámica La Cartuja de Sevilla ya aspira al millar de piezas hechas al día antes de final de este año y mira a Europa y América, superando así las expectativas, tanto en producción como en ventas, generadas con el relanzamiento de la firma. "Nos estamos llevando una gratísima impresión del gran espíritu de trabajo y de ilusión y de entusiasmo con que está trabajando nuestra plantilla".
Así lo expresa Javier Targhetta, en una entrevista de Europa Press. Junto a Gabriela y Paola Luksic está al frente del grupo propietario del emblemático sello fundado por el marqués de Pickman en 1841, cuando llegó desde Reino Unido para impulsar una nueva fábrica de loza fina para competir con el dominio de las marcas inglesas, adquiriendo el Monasterio de Santa María de las Cuevas, en la isla de la Cartuja.
Ahora, retomada la producción después de un largo periodo de inactividad, y con una produccción de unas 700 piezas al día, el objetivo es llegar al millar en el último trimestre de 2026 "y no quedarnos ahí". De hecho, se ha ampliado la plantilla más de un 50%, lo que supone un "crecimiento meteórico" --en la actualidad ronda el medio centenar de trabajadores-- y "si los planes de expansión internacional funcionan como deben, con las miras puestas tanto en Europa como en América, tendremos que seguir ampliando": objetivos ambiciosos y un camino no exento de dificultades hasta la materialización de la compra y el nacimiento de esta 'nueva' empresa.
"Más que reflotar una empresa, podemos hablar de crear una, ya que no había como tal. Hallamos una rotación muy grande en la propiedad, una plantilla de empleados en ERTE; las marcas, en una empresa; la propiedad inmobiliaria en otra; un mercado destrozado y la producción parada desde hace meses", remarca el responsable de La Cartuja, que dibuja la realidad que se encontraron, nada que ver con el futuro halagüeño que divisan en el corto y medio plazo.
El equipo directivo apuesta "claramente" por Europa, con Francia, Reino Unido, Alemania e Italia como "objetivos inmediatos", pero sin descartar Estados Unidos, América Latina, Japón y Corea. "Son países que, de algún modo, ya han mostrado su interés, porque evidentemente estamos hablando de que la marca ya es suficientemente conocida".
En este sentido, la producción atiende 12 modelos distintos, de los prácticamente 40 de los que disponen en la empresa, "algunos de ellos, desconocidos en el mercado porque no se llegaron a fabricar o se vendieron en pequeñas cantidades hace muchos años ya, pero que tienen un componente innovador muy importante", destaca Javier Targhetta.
En este sentido, se está en negociaciones con grandes superficies como El Corte Inglés o Zara Home y se reconocen contactos con Harrods, en Londres, es decir, "yendo siempre a la más alta gama por el carácter icónico, la originalidad del diseño y la calidad de nuestro producto: la identificación con un pasado glorioso de industrialización, a primeros del siglo XIX".
Los nuevos responsables tienen claro que el producto pertenece a un segmento de gama alta y de alto valor intrínseco, por diseño, historia, calidad y belleza", resume. "Nuestra intención es mantener nuestros modelos de siempre, como el rosa o el negro, con motivos muy clásicos y muchos de ellos inspirados en Sevilla, como el antiguo puente de barcas o la Plaza de España, y lanzar en torno al mes de octubre otros más vanguardistas, pensando en otro tipo de público".
RECUPERACIÓN DE LA ACTIVIDAD
Targhetta asegura que la prolongación del ERTE dos meses fue clave para que diera tiempo a reparar la nave, "que estaba hecha un desastre, con agujeros en el techo, invadida de palomas, sin cuartos de baño...Horrible, en definitiva". "Hubo que acondicionar la instalación, poner en marcha la maquinaria, contratar la luz, que fue cortada por impago a mediados de enero, e impulsar una nueva implantación más racional que facilitara el proceso productivo".
"Todo eso tuvimos que hacerlo a la vez que estábamos presentando la oferta a la administración concursal. Empezó a tomar forma a raíz de que unificamos esos distintos activos en una empresa, cosa que ocurrió este pasado 30 de enero y a partir de ahí ya todo lo demás, incluyendo la búsqueda de un equipo directivo, en lo que a producción, ventas y administración financiera", añade al respecto.
En este punto, Targuetta valora el importante apoyo de la Junta de Andalucía; en concreto, de tres consejerías --Empleo y Empresa, Industria, Energía y Minas, y Cultura--. "El inversor necesita confianza, sobre todo, estabilidad fiscal, legislativa y jurídica. Aunque haya alternancia (en el gobierno), es compatible con la estabilidad política", añade.
A corto plazo, los planes de la empresa no pasan por cambiar de emplazamiento, pese al ofrecimiento del Ayuntamiento de Sevilla, "aunque no es fácil encontrar terrenos que se adecúen a nuestras necesidades", dado que "no queremos condicionar ni producción, ni crecimiento, la velocidad de lanzar la marca y el producto fuera de España".
"Nosotros queremos estar en Sevilla, tenemos el domicilio social y fiscal, y la producción y la venta va a seguir estando aquí. Nos meteremos pronto con tiendas propias, tanto en Madrid como en Sevilla, como puntos de venta importantes", afirma Targhetta.