CNC contraria a la negociación colectiva de precios propuesta por agricultores por ser contraria a la ley

Ávila apuesta por mecanismos de competencia con interpretación "uniforme" y políticas que eliminen "cargas y barreras innecesarias"

V Jornadas Nacionales De Defensa De La Competencia
EUROPA PRESS
Europa Press Andalucía
Actualizado: jueves, 14 abril 2011 15:27

SEVILLA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), Luis Berenguer Fuster, ha asegurado que la aceptación de la negociación colectiva para el establecimiento de los precios agrarios, como proponen las organizaciones agrarias, "no es lo adecuado, sólo sirve para distraer del problema" y es además "contrario a la ley".

Berenguer ha realizado estas afirmaciones a preguntas de los periodistas antes de participar en las V Jornadas Nacionales de Defensa de la Competencia, junto con el consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, y el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes Peces.

Así, añade que se están persiguiendo "todas las conductas contrarias a la libre competencia que se realizan en cualquiera de los sectores". "Se trata de un problema que durante muchos años ha estado planteado y que la solución no es fácil", añade Berenguer.

En este sentido explica que el sector agrario y ganadero está sometido a un "sandwich", ya que sus proveedores tienen poder de mercado, al igual que sus clientes, la gran distribución o la industria agroalimentaria, mientras que los productores no". "No creo que la solución adecuada sea que se admita la negociación colectiva, pero además no lo permite la legislación", agrega.

Berenguer incide en que la negociación colectiva entre operadores económicos, entre empresarios como son los agricultores, constituye una infracción de distintos artículos de la Ley de Defensa de la Competencia y del Tratado. "Las agencias no cumpliríamos con nuestra obligación si no persiguiéramos esos acuerdos al mirar para otro lado porque se produzca un mercado difícil a un sector sometido a una doble presión por quienes sí tienen poder de mercado", sentencia.

En este marco, el consejero de Economía apunta a las reivindicaciones de los agricultores andaluces y españoles, "entendibles perfectamente", indicando que "las perspectivas de los mercados hay que incardinarlas y darles respuesta". "Es comprensible que alguien como un agricultor, que trabaja la tierra, se encuentre sorprendido al ver el precio que percibe y el que se le traslada al consumidor el producto", añade.

Así, señala que esta situación está siendo estudiada por las autoridades de defensa de la competencia y debe darse respuesta por parte de la política económica "dentro de los márgenes que tiene la Unión Europea (UE)". "Se trata de un problema complicado y las soluciones no pueden ser de golpe y hay que tener en cuenta que las organizaciones agrarias tienen propuestas que hay que analizar, hay que articular de manera sana en el sector lo que tiene que ver con la oferta y es lo que se promueve con la Junta en cuanto a promociones del olivar o hortofrutícolas, entre otras", explica.

Según Ávila, las políticas de defensa de la competencia, "eje de intervención" del Gobierno andaluz, suponen "un motor de cambio e innovación que permite defender también a los consumidores y que las pymes estén en los mercados frente a los quieran realizar prácticas monopolistas".

Ávila apuesta por establecer mecanismos de coordinación en las actuaciones y de uniformidad en la interpretación de la normativa por parte de los organismos e instituciones de defensa de la competencia y subraya la importancia de contar con una regulación pública eficiente y favorecedora de la competencia, "que elimine cargas y barreras innecesarias y mejore el entorno administrativo en el que se desarrollan las actividades productivas".

De este modo, destaca el desarrollo de la Agencia de Defensa de la Competencia de Andalucía, "como organismo independiente para promover la competencia efectiva", impulsando además una línea de trabajo basada en la participación y la búsqueda del consenso con los agentes económicos y sociales, las asociaciones de consumidores y las Cámaras de Comercio de Andalucía.

También, menciona la puesta en marcha de iniciativas como el Observatorio de Precios; un convenio con las Federaciones de Consumidores andaluzas más representativas, que permitirán estudiar y divulgar información; un convenio de colaboración con el Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio, para elaborar una Guía de Competencia para las empresas andaluzas; y la publicación de las recomendaciones sobre la contratación pública.

DIFERENCIAS DE MATICES ENTRE AGENCIAS

Por otra parte, Berenguer ha valorado el "buen funcionamiento" de las Agencias de la Competencia y ha visto lógico la existencia de "diferencias de matices" en la aplicación de las normas, "pero hay que ser coherentes para poder reforzar el sistema para mejorar el mercado y ser beneficiosos para empresas y consumidores".

Además, apuesta por extender la cultura de la competencia a todo el territorio nacional para "hacer comprender que no se puede fortalecer la posición de dominio y dejarse influir por los grupos de interés, los mayores enemigos de la competencia". "La competencia defiende el buen funcionamiento del mercado y el interés público", sentencia.

INTERPRETACIÓN "UNIFORME Y ÁGIL" PARA MANTENER CONFIANZA EN MERCADO

Por su parte, el presidente de la Audiencia Nacional ha valorado la labor del Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Comisión Nacional de la Competencia, entre otras instituciones, y ha apostado por contar con una interpretación "uniforme para garantizar una seguridad jurídica esencial y mantener la confianza en el mercado".

Asimismo, recuerda la existencia de críticas por la lentitud de las resoluciones y advierte de que en estos casos "no se supera el año". "El objetivo marcado es la celeridad, algo necesario ante un mercado cambiante y por la importancia que esto tiene para las empresas", concluye.

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