Declarado Bien de Interés Cultural la custodia procesional de la Catedral de Baeza

Actualizado 17/12/2013 22:24:16 CET

SEVILLA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Gobierno ha acordado este martes inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la custodia procesional de la Catedral de Baeza (Jaén), una obra maestra de la orfebrería andaluza que sirve de asiento al Santísimo Sacramento en las solemnes procesiones litúrgicas catedralicias, como la del Corpus Christi.

Realizada en plata y bronce dorado por el platero antequerano Gaspar Núñez de Castro entre los años 1701 y 1714 para sustituir a la original que se perdió durante el incendio de la catedral de 1691, la obra sigue la tipología renacentista de la custodia ejecutada un siglo antes por Juan de Arfe para la Catedral de Sevilla. Con ella coincide en aspectos como la planta circular del templete, las proporciones o el equilibrio de masas.

La custodia de la Catedral de Baeza, según detalla en una nota la Oficina del Portavoz, es una pieza de gran envergadura de 2,20 metros de altura y 80 centímetros de diámetro en la base compuesta por tres cuerpos decrecientes sustentados cada uno por doce pares de columnas salomónicas y corintias, que culminan en una cúpula gallonada con la figura de la Fe.

El primer cuerpo es de planta circular y descansa en un basamento adornado con temas alegóricos (el hado, la suerte, la penitencia, el castigo, la virtud y el amor) y sobre el que se elevan las doce columnas, con altos pedestales decorados con relieves de escenas bíblicas. En el interior se aloja la imagen de la Virgen, de plata.

El segundo cuerpo tiene una planta similar y decora su basamento con relieves alegóricos (pertinacia, destino, matrimonio, ocio y dolor) y con pedestales y columnas. Acoge el viril de la forma consagrada, que presenta forma de sol y cerco muy decorado, y se remata con una cornisa y una balaustrada.

El tercer cuerpo es igualmente parecido a los anteriores en planta y alzado. Los frentes de su basamento contienen relieves con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, mientras que en el interior se alberga la imagen de San Miguel. La custodia se culmina con una cúpula de perfil apuntado calada, gallonada y con decoración vegetal superpuesta, así como con un astil que sostiene la figura de la Fe.