SEVILLA 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente del 'XIX Congreso de la Sociedad Ibero LatinoAmericana de Neurorradiología' (Silan) y jefe de Sección de Neurorradiología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Antonio Mayol, consideró hoy "vital" para la supervivencia de un paciente la actuación médica antes de las seis primeras horas de la aparición del infarto cerebral, sobre todo, en el período que comprende entre las tres y las seis horas de producido el ictus, donde se hace "trascendental" la aplicación de la fibrinolisis arterial --conocida como 'rescate del trombo'--.
En rueda de prensa, Mayol explicó que el 'rescate del trombo' consigue 'desatascar' la arteria cerebral dañada mediante la introducción de unos catéteres "que dejan expedita dicha arteria", una técnica en la que "se está trabajando mucho en los dos últimos años", ya que, según reconoció, "hasta ahora lo único que podíamos hacer era fomentar la vertiente preventiva, es decir, que no ocurriera el ictus".
Frente a ello, destacó la fibrinolisis arterial "quizás como la vertiente más novedosa que podamos ofrecer ahora mismo, ya que hablamos del tratamiento del ictus en fase aguda". Mayol subrayó la importancia de este avance tras advertir de que cuando se produce un ictus isquémico "el cerebro no puede estar más de seis horas sin riesgo sanguíneo", debido a que el territorio infartado "ya no sería recuperable, pudiendo llegar a provocando graves daños, incluso la muerte o la hemiplejia".
"A lo largo del congreso hablaremos de la prevención secundaria del ictus, como son las angioplastias tanto a nivel extra como intracraneal, pero también incidiremos en el tratamiento del ictus agudo puesto que, hasta ahora, lo único que podíamos hacer era la vertiente preventiva, es decir, que no ocurriera el ictus", insistió.
En concreto, explicó que cuando se tenía una arteria estrechada --estenosis-- los especialistas "lo que podíamos ofrecer desde el punto de vista terapéutico era dilatar esa arteria con un stent para evitar que el día de mañana esa persona pudiera tener un ictus".
El problema, continuó, era cuando el paciente ya tenía un ictus, momento en el que "hasta ahora poco podíamos hacer, ya que el tiempo era fundamental, siendo muy raro que un enfermo que sufriera un ictus estuviera en nuestra salas de intervencionismo en menos de seis horas, puesto que previamente hay un recorrido que va desde su traslado --al hospital--, entrada en urgencias, diagnóstico --de derivación-- o que lo viese el neurólogo, todo eso antes de ofrecer cualquier solución terapéutica".
FARMACOS DE ACCION LAS TRES PRIMERAS HORAS DEL ICTUS
Por ello, destacó la labor que en Neurología se está llevando a cabo en los dos últimos años en este campo. Así, ya modo de ejemplo, subrayó los fármacos que pueden actuar durante las tres primeras horas sobre el ictus, algo que consideró "fundamental" para que el enfermo pueda llegar a la clínica en este período de tiempo.
Tras este primer paso, recalcó la "otra ventana terapéutica, que es a partir de las tres horas y hasta las seis horas de que se ha producido el infarto cerebral, en el que el factor farmacológico que pueda ayudar al enfermo es ya menor o prácticamente nulo". En ese intervalo de tiempo, aclaró, "entra en funcionamiento el neurorradiólogo, que puede ofrecer ayuda terapéutica como es la fibrinolisis arterial o rescate del trombo".
Añadió que estas mejoras para el tratamiento del ictus ya están implantadas en algunos hospitales y en otros en fase de hacerlo e insistió que ésta es un patología donde el tiempo es "fundamental, de ahí la necesidad de que existan equipos especializados las 24 horas del día".
PLANTILLAS CORTAS Y SÍNTOMAS DEL ICTUS
No obstante, lamentó que en la actualidad las plantillas "son cortas", debido a que, "hasta ahora, no existía este grado de urgencia". Con todo, confió en que "a medida que la sociedad vaya demandándolo, las plantillas tendrán que ser ampliadas".
Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Neurorradiología (SENR) y Jefe de la Unidad de Neurorradiología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Luis Nombela, alertó de que el ictus isquémico es la primera causa de muerte en mujeres en España y la segunda en hombres, además de la "primera causa de discapacidad", por lo que insistió en que "se requieren equipos multidisciplinarios".
De otro lado, el presidente del Congreso de la SILAN y neurocirujano del Virgen del Rocío, Fernando Durand, se refirió a los síntomas que alerta de la posibilidad de aparición de un ictus, entre los que citó, "las sensaciones de 'hormigueo' en una mitad de la cara, en una mano o en la pierna; la pérdida de fuerza en manos o piernas; la aparición de fuertes dolores de cabeza y de episodios de visión doble; al igual que las alteraciones del lenguaje".