Archivo - Así luce el Pasaje Valvanera del Casco Antiguo tras las obras - AYUNTAMIENTO DE SEVILLA - Archivo
SEVILLA 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno municipal ha señalado que el PSOE hace el "ridículo" al hablar de 'libro de estilo' en una ciudad que "ha recuperado su estética urbana con adoquines, farolas fernandinas y patrimonio desbloqueado" y ha acusado al portavoz socialista en el Consistorio, Antonio Muñoz, de "no soportar" que el actual gobierno "esté cumpliendo y haciendo obras en todos los barrios".
El delegado de la Urbanismo, Juan de la Rosa, ha afirmado que "cuando crees que no se puede ser más ridículo, el PSOE denuncia algo tan surrealista como algo que está hecho y se puede ver con los propios ojos. El libro de estilo no es una entelequia, se puede apreciar el cambio simplemente paseando, pero como parece que esta obviedad no es tan obvia para el señor Muñoz le detallo algunos ejemplos".
De la Rosa ha explicado en una nota de prensa cómo desde el inicio del mandato de José Luis Sanz se ha venido "desarrollando una política de transformación urbana basada en un principio esencial: embellecer la ciudad sin despojarla de su identidad". Además, ha explicado, el libro de estilo es una iniciativa que responde a una "filosofía de intervención urbana que busca armonizar estética, funcionalidad e historia." Frente a "décadas de intervenciones dispersas", el nuevo enfoque "promueve una Sevilla más coherente visualmente, más respetuosa con su pasado y más atractiva para sus ciudadanos y visitantes".
El delegado ha añadido que "el planteamiento parte de una idea clara: Sevilla es una ciudad con un altísimo valor patrimonial, cuyos entornos urbanos han sido muchas veces alterados por decisiones funcionales, apresuradas o ajenas a su contexto histórico. Así, esta política se orienta hacia la revalorización de lo local, con diseños integrados en el entorno, materiales duraderos y una estética que no impone, sino que dialoga con lo existente".
Entre las actuaciones concretas ha señalado la retirada progresiva de farolas de tipo "carretera", ampliamente diseminadas por el casco histórico. En total se ha llevado a cabo la colocación de 804 farolas que sustituyen a las luminarias y brazos murales de chapa en un total de 68 calles del centro --Sierpes, Sagasta, Cerrajería, Entrecárceles, Francisco Bruna, Pedro Caravaca,*Méndez Núñez, O'Donell, Alfonso XII, Cuna, Hernando Colón, García de Vinuesa, Javier Lasso de la Vega, Orfila, Tarifa, Santa María de Gracia, San Miguel, Aponte, Amor de Dios, Delgado, Correduría, Trajano, Jaén, Madrid, General Polavieja, Almirante Bonifaz, Feria y Rioja, entre otras--.
Este mismo criterio se ha aplicado al barrio de Los Remedios, donde se han instalado luminarias diseñadas específicamente para sus calles, con una estética propia y diferenciada, inspiradas en el Puente de San Telmo. "Se trata de no limitar las actuaciones al casco antiguo, sino extender la idea de identidad y belleza a otros barrios".
En cuanto a la recuperación del adoquín de Gerena en las calles de la ciudad, ya está implantado en calles como Zaragoza, y muy pronto contarán con este histórico pavimento Méndez Núñez, Dueñas, Teodosio, Santa Ángela y Cuesta del Rosario, entre otras. Otro de los elementos de este libro de estilo es la creación de una nueva baldosa de terrazo hexagonal que incorpora el emblema de la ciudad, el célebre NO8DO, como ya se ha hecho en la reurbanización de la calle Marqués de Paradas, en el tramo que va desde San Laureano a Pedro del Toro.
Por otro lado, el libro de estilo contempla también el diseño de nuevas baldosas ornamentales para los perímetros de jardines públicos, nuevamente con el NO8DO como referencia simbólica, reforzando la idea de que el diseño no debe limitarse a lo visible o monumental, sino abarcar cada capa del espacio urbano. Otra de las actuaciones que está llevando a cabo el Gobierno de José Luis Sanz es el embellecimiento y adecentamiento de los pasos subterráneos de la ciudad, adaptando también las luminarias de los mismos a la normativa vigente, caso de Bueno Monreal, Torcuato Luca de Tena, Alfonso Lasso de la Vega y, recientemente, el de la calle Arjona.
También se contempla dotar con un nuevo color a los semáforos y cajas semafóricas. Con el tono gris grafito, que sustituye al color verde con el que hasta ahora contaban todos los semáforos de la ciudad, se busca, desde el punto de vista cromático, que este color facilite la integración de estos elementos con el paisaje urbano.