González Rojas (IU-CA) pide "dar carpetazo al dragado"

Actualizado 20/08/2015 18:26:55 CET

Avisa de la constante venta de "humo" con un proyecto que "no se puede hacer" hasta superar toda una serie de condicionantes

SEVILLA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de IU-CA en el Ayuntamiento de Sevilla, Daniel González Rojas, ha apostado por "dar carpetazo" al proyecto de dragado de profundización que desde hace años promueve la Autoridad Portuaria hispalense para el tramo navegable del río Guadalquivir, hasta que se garantice su "impacto ambiental cero" sobre el estuario del río y el parque natural y nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad.

En una entrevista con Europa Press, Daniel González Rojas ha advertido de que este proyecto, cargado de un intensísimo debate público y político, se ha convertido en "el día de la marmota", en referencia a la famosa película protagonizada en 1993 por Bill Murray.

Frente a las sucesivas mociones y propuestas que los partidos elevan una y otra vez a las instituciones, González Rojas apuesta por "dejar de hablar del tema, dar carpetazo al asunto y reabrirlo cuando se garantice el impacto ambiental cero", pues como ha recordado, más allá de los obstáculos técnicos, sobre este polémico proyecto pesan una sentencia del Tribunal Supremo y un pronunciamiento contrario de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco), a cuenta de su relación con el espacio natural protegido de Doñana, joya del medio ambiente español.

PIDE "IMPACTO AMBIENTAL CERO"

"Mientras no se garantice ese impacto ambiental cero, no se puede hacer el dragado, por lo que hay que dejar de vender humo y generar falsas expectativas. El dragado no es cuestión de un referéndum ni de una mesa de partidos, sobre todo porque el Ayuntamiento no tiene competencias en el asunto, es cuestión de que se garantice que no habrá impacto ambiental", ha dicho.

Hablamos del proyecto de dragado de profundización del río que desde hace años promueve la Autoridad Portuaria, para permitir que barcos de mayor calado lleguen hasta el Puerto de Sevilla, un proyecto que cuenta con el rechazo de los agricultores del Bajo Guadalquivir, al temer los mismos que un hipotético incremento de la salinidad del agua del río afecte a sus cultivos.

El proyecto, en concreto, prevé ampliar el calado del río de 6,5 a ocho metros de profundidad y su diseño inicial fue desechado en la pasada legislatura por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, lo que obligó a la Autoridad Portuaria a reformular los términos del mismo. El diseño de la actuación, así, ha sido replanificado para acometer una profundización de 85 centímetros en 2015 y 65 centímetros en 2016 y 2017.

LA SENTENCIA DEL SUPREMO

Pero una sentencia del Tribunal Supremo imprimió un serio giro al asunto, al anular las disposiciones del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir que hacían referencia al dragado de profundización, una actuación que el Supremo considera no está "justificada" y que no puede ser concebida como una medida complementaria del mencionado plan. Según el Supremo, no se justificaba de forma "específica" en el plan los motivos por los que se proyectaba esa obra que "ocasionará modificaciones o alteraciones de las masas de agua, con el consiguiente deterioro y su repercusión sobre uno de los enclaves más protegidos de Europa, Doñana".

A tal efecto, la Autoridad Portuaria emprendió las labores correspondientes a una nueva inclusión del proyecto en el Plan Hidrológico del Guadalquivir, corrigiendo los aspectos censurados por el Supremo, si bien la Comisión Europea, de su lado, ha incoado un procedimiento por infracción contra España, a cuenta del posible impacto del dragado de profundización en el parque natural y nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad.

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