Investigadores andaluces reclaman una "moratoria inmediata" de los vertidos mineros al estuario del Guadalquivir

Ecologistas y otras entidades anuncian que acudirán a la Fiscalía para "esclarecer responsabilidades por la contaminación de metales"

Archivo - Un buque mercante navega por el Guadalquivira al paso por Coria, en foto de archivo.
Archivo - Un buque mercante navega por el Guadalquivira al paso por Coria, en foto de archivo. - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Andalucía
Publicado: martes, 10 marzo 2026 14:46

SEVILLA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada han elaborado un estudio, publicado en la revista Integrated Environmental Assessment and Management, que concluye que los vertidos mineros al estuario del Guadalquivir "suponen un riesgo para los ecosistemas, la producción de alimentos derivada del río --como la pesca, la acuicultura y la ganadería-- y para la salud pública".

El artículo, titulado 'Mining discharges and environmental assessment and management in estuaries: insights from the Guadalquivir Estuary, Spain', reclama, "en aplicación del principio de precaución", una "moratoria inmediata" de los nuevos vertidos, que están en proceso de autorización y que "multiplicarían por diez la contaminación que en estos momentos afronta el estuario", de modo que "se sacrificaría el Guadalquivir y las actividades económicas que dependen de él, en favor de la minería", tal como señalan en un comunicado.

La investigación se ha presentado este martes en un acto público, celebrado en la Universidad de Sevilla, en el que han estado ediles de Coria (Sevilla) y de Chipiona, Trebujena y Sanlúcar de Barrameda, de la provincia de Cádiz, junto a federaciones de cofradías de pescadores, la Asociación de Mariscadores de Corrales de Chipiona, Facua, COAG y Ecologistas en Acción, entre otros colectivos sociales.

El artículo, como destacan sus autores, demostraría que los sedimentos del estuario interior del Guadalquivir --desde la presa de Alcalá del Río a La Puebla del Río-- "están gravemente contaminados con metales pesados que proceden del vertido realizado desde 2009 por la empresa minera Cobre las Cruces". En segundo lugar, constataría que el modelo de comportamiento de los metales de dos nuevos vertidos previstos por la citada empresa y por Los Frailes "son erróneos, aunque los haya aceptado la Consejería de Industria y Minas".

Por este motivo, algunas de las entidades que han estado presentes en dicho acto han anunciado el inicio de acciones judiciales "para esclarecer las responsabilidades de la contaminación por metales y metaloides potencialmente tóxicos de los sedimentos del estuario", así como de los últimos episodios de "contaminación severa" de los ríos Agrio-Guadiamar-Guadalquivir "por drenaje ácido de mina procedente de las escombreras de la mina de Aznalcóllar".

El estudio, abundan sus responsables, detalla que Cobre Las Cruces "ha descargado durante años aguas tratadas con alta salinidad y concentraciones significativas de zinc, cobre, arsénico y níquel en el tramo interior del estuario". Con los límites máximos permitidos, "estas descargas suponen cada año la entrada de cientos de kilos de metales potencialmente tóxicos".

Por último, el artículo califica de "simplistas" los modelos de impacto utilizados por las empresas y la Administración "al no integrar el papel de los sedimentos, la biota ni los efectos acumulativos y sinérgicos de dos vertidos coincidiendo en la misma zona".

El análisis describe un estuario dominado gran parte del año por las mareas, con caudales fluviales muy bajos y tiempos de residencia del agua superiores a los 100 días en el tramo interior. En esas condiciones, señalan los autores, "las partículas contaminadas se suspenden de nuevo una y otra vez y los metales permanecen durante largos periodos dentro del estuario, lo que dificulta su exportación hacia el mar abierto y aumenta la exposición de la biota".

UN DICTAMEN DE LA US DESCARTA EFECTOS ADVERSOS

Un dictamen científico elaborado por la Universidad de Sevilla (US), a través del Área de Ingeniería Química Ambiental, sobre la evolución del estado medioambiental del estuario, en el área de influencia de la descarga de aguas depuradas de Cobre Las Cruces (CLC), concluye, sin embargo, que la actividad industrial de esta compañía "no ha generado impactos adversos en la calidad del agua ni en los sedimentos del estuario".

El informe, consultado por Europa Press, está centrado en el periodo 2010-2024, y señala, entre otras conclusiones, que los niveles de metales en el agua del estuario "se han mantenido muy por debajo de los valores de referencia ambiental". Entre las conclusiones, se recoge el hecho de que el parámetro más representativo del vertido de aguas depuradas de CLC (cobre) presenta concentraciones en el agua "hasta cinco veces por debajo del límite normativo".

En el caso de los sedimentos, los niveles, igualmente, "se han mantenido muy por debajo de los valores ambientales de referencia". Añade el estudio que "no se detectan efectos acumulativos a lo largo del tiempo, ni cambios atribuibles a la actividad de CLC". "No se han encontrado evidencias que demuestren una alteración significativa del estado del medio receptor tras la puesta en marcha de la planta (minera)", según se recoge en el dictamen.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado