Un olivo y una placa dedicada a la paz honran la memoria de las víctimas del terrorismo

Publicado 11/03/2014 13:32:24CET
EUROPA PRESS

Zoido señala que "el recuerdo y la memoria de las víctimas son el mejor arma para luchar contra la barbarie del terrorismo"

SEVILLA, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

La plaza de la Encarnación, en pleno centro neurálgico de Sevilla, cuenta desde este martes con un 'Rincón de la Memoria y la Libertad' dedicado a todas las víctimas del terrorismo. En esta jornada en la que se cumplen diez años de los salvajes atentados perpetrados el 11 de marzo de 2004, la ciudad de Sevilla rinde homenaje a todas las víctimas del terrorismo con la plantación de un olivo que corona el citado espacio y la instalación de una placa, en un emotivo acto del que han tomado parte el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, y familiares de víctimas del terrorismo como la madre del difunto concejal Alberto Jiménez Becerril.

A través de este acto, ha sido plantado un joven olivo en el alcorque circular de la plaza de la Encarnación emplazado justo frente a la antigua sede de la Delegación municipal de Hacienda, contando además la falda de este alcorque con una placa con la leyenda "no hay camino para la paz. La paz es el camino". Antes de que una multitud de globos blancos fuesen liberados al aire como gesto de demanda de paz, un grupo de niños del colegio San Francisco de Paula ha leído un manifiesto en contra de "la violencia, el terrorismo y la guerra", al tratarse de "verdaderos azotes de la Humanidad". En un claro mensaje en favor de la "cultura de la convivencia", la nueva generación pone de manifiesto que "es posible cambiar el mundo si cambiamos nosotros mismos y convencemos a los demás para cambiar".

Ha intervenido también el alcalde, Juan Ignacio Zoido, quien como presidente de la Fundación Jiménez Becerril ha tenido una mención especial para las 191 víctimas mortales de los atentados del 11 de marzo de 2004 y los más de 1.800 heridos de aquella tragedia. Zoido ha honrado también la memoria del exconcejal capitalino Alberto Jiménez Becerril, su esposa Ascensión García y el doctor Antonio Muñoz Cariñanos, todos ellos asesinados por la banda armada ETA en la capital andaluza. "La derrota de los violentos no será definitiva hasta que muestren un verdadero arrepentimiento, pidan perdón a las víctimas y entreguen las armas", ha enfatizado el alcalde, quien defiende que "el ruido de las pistolas y las bombas jamás podrá acallar a las voces pacíficas".

Zoido, además, ha llamado a honrar a las víctimas del terrorismo "hoy y cada día", porque "el recuerdo y la memoria de las víctimas son el mejor arma para luchar contra la barbarie del terrorismo".