Sevilla.-Un centro de formación hípica de Utrera acoge un proyecto de equinoterapia para jóvenes discapacitados

Europa Press Andalucía
Actualizado: sábado, 7 enero 2006 11:54

Más de 120 jóvenes han recibido tratamiento durante su primer año de funcionamiento

UTRERA (SEVILLA), 7 (EUROPA PRESS)

El centro de formación hípica de Sevilla 'Paloblanco' acoge desde febrero del año pasado un proyecto de equinoterapia que consiste en una alternativa terapéutica basada en la utilización del movimiento multidimensional del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales, y que ha tratado hasta la fecha a más de 120 niños y jóvenes con distinto tipo de discapacidad.

En una entrevista concedida a Europa Press, Juan Antonio Campos, fisioterapeuta y coordinador de equinoterapia de la Fundación Trabajo, Asistencia y Superación de Barreras (TAS) en el centro de formación hípica de 'Paloblanco' ubicado en Utrera (Sevilla), señaló que, aunque este tipo de terapias se suele utilizar sobre todo en casos de problemas del sistema locomotor por los beneficios que proporciona en articulaciones, músculos y sentido del equilibrio, "el trato y relación con los caballos también se ha demostrado efectivo para combatir problemas de comunicación y comportamiento, sobre todo en el caso de niños y jóvenes".

En este sentido, existe un gran número de enfermedades en las que es aplicable el uso de la equinoterapia como tratamiento. Entre ellas se encuentran, la esclerosis múltiple, desórdenes alimenticios, traumas cerebrales, parálisis, enfermedades neurodegenerativas, problemas de conducta y comportamiento, síndrome down, autismo y diversos tipos de minusvalías.

Asimismo, desde el punto de vista psicológico, Campos indicó que se ha demostrado que, gracias a la equitación, "mejora la autoestima, la atención y la concentración de los enfermos" y además el paciente "experimenta un aumento de la seguridad en si mismo y de la motivación para rehabilitarse".

Para el coordinador de esta actividad, otro punto a favor de la equinoterapia es que el paciente no percibe el tratamiento como un "suplicio". Para el enfermo el trato con el caballo "es siempre diversión" y por lo tanto, se muestra "mucho más receptivo" en los ejercicios de recuperación.

El caballo al trote transmite al jinete un total de 110 movimientos diferentes por minuto, "en consecuencia, no hay ni un sólo músculo, ni zona corporal, desde el coxis hasta la cabeza, al que no se transmita un estímulo". Todo ello en conjunto, produce que el enfermo pueda ser capaz de experimentar sensaciones "que nunca antes ha vivido".

Campos señaló que, al inicio de este tipo de terapia, es "esencial" que el animal y el paciente entablen una "relación especial". Por este motivo, en los primeros contactos es necesario generar confianza entre ellos, "el paciente debe acariciar al equino, cepillarle el pelo, darle de comer, todo ello con el fin de evitar el rechazo del animal y el miedo en el enfermo".

Tras dicho período de adaptación, comienzan las sesiones sobre el animal, que suelen ser aproximadamente, de una hora de duración. En éstas, se utiliza una plataforma de cuatro metros de altura, dos de anchura y 1,20 de altura para hacer la transferencia de la silla de ruedas del paciente al caballo.

Normalmente, el enfermo se sitúa en la cruz del caballo, lugar donde la columna del equino es más alta. Posteriormente se prueban otras posturas que favorezcan el riesgo sanguíneo, la estimulación sensorial y el equilibrio. Para este tipo de terapias, la cruz del caballo no debe medir más de 1,60 metros de altura, siendo éstos a su vez, animales "muy entrenados" por los técnicos de equitación.

"Gracias a la equinoterapia, el enfermo es capaz de enfrentarse al movimiento, sin ser agente activo. El trote del caballo favorece que el paciente sienta un amplio abanico de movimientos y sensaciones y produce en el ser humano efectos similares a las que siente el cuerpo al caminar, por lo que obliga a éste a reaccionar ante el movimiento y a volver a familiarizarse con él", matizó el coordinador del proyecto.

Uno de los diversos ejercicios que se realiza es el destinado a los jóvenes con desviación en la columna vertebral. "En el caso de que el desvío se produzca hacia la derecha, los fisioterapeutas hacen que el caballo gire hacia la izquierda para que el desequilibrio corrija esta afección. De este modo, el paciente realiza una gimnasia pasiva."

LA EQUINOTERAPIA EN ANDALUCIA

Los primeros datos contrastados datan de 1875, año en el que el neurólogo francés Chassiagnac descubrió que un caballo en movimiento mejora el equilibrio, el movimiento articular y el control muscular de los pacientes. Así, experimentó con esta idea y concluyó que, "montar a caballo mejoraba el estado de ánimo y que era particularmente beneficioso para los parapléjicos y pacientes con trastornos neurológicos".

Pero el "auténtico auge" de la equinoterapia en Europa surgió a partir de los años 50 y 60, desarrollándose principalmente en Alemania. "En este país se experimentó por aquel entonces con el método que en nuestros días se utiliza, basado principalmente en el establecimiento de una relación directa entre el movimiento del caballo y la respuesta del paciente", señaló Campos.

En la actualidad, "se está dando un auge importante en España de esta terapia, realizándose en Madrid, Extremadura, Burgos, Barcelona, e incluso en Valencia, donde se le ha otorgado un carácter universitario".

Concretamente en Andalucía, hay centros que desarrollan esta técnica en Mojácar (Almería), Jerez (Cádiz), Granada y Sevilla. Concretamente en el ubicado en 'Paloblanco', la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía subvenciona esta labor llevada a cabo por la fundación TAS.

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