Sevilla.- Conductores de Casal advierten de que no se cumplen los acuerdos para mejorar la seguridad en los autobuses

Europa Press Andalucía
Actualizado: sábado, 21 enero 2006 12:04

SEVILLA 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El comité de empresa de la compañía de autobuses Casal, que cubre las líneas de autobús entre el barrio de Torreblanca y la ciudad hispalense, denunció hoy que los acuerdos alcanzados entre la empresa y el Ayuntamiento de Sevilla para mejorar la seguridad en los vehículos "no se han cumplido" desde que en primavera y verano ocurriesen altercados protagonizados por jóvenes.

El secretario del comité de empresa de Casal, Enrique Mir, explicó a Europa Press de que a fecha de hoy ni la empresa ni el Consistorio hispalense ha hecho "nada" para dar cumplimiento a los acuerdos adoptados para mejorar los sistemas de seguridad de los vehículos y que consistían en la instalación de mamparas protectoras para los conductores, la incorporación de un sistema de alarma y el incremento de la presencia policial.

En ese sentido, denunció que ni tan siquiera se han celebrado reuniones al respecto y consideró que ambas partes han "olvidado" las reclamaciones del colectivo de conductores en cuanto a mayores garantías de seguridad pese a que los incidentes ocurridos motivaron que Casal amenazase con suspender el servicio nocturno durante los fines de semana.

Así, recordó que en septiembre de 2005 una conductora de esta línea denunció ante la Policía Nacional un caso de insultos y vejaciones del que supuestamente fue objeto por parte de un grupo de jóvenes de dicha barriada que se negó a pagar el billete de autobús.

Los hechos acontecieron el 14 de septiembre de 2005, cuando un grupo de jóvenes subió a uno de los autobuses que conecta Torreblanca con Sevilla. Los jóvenes se negaron a abonar el importe del viaje, lo que motivó un enfrentamiento entre la conductora, Carmen R.N., y los muchachos, que increparon e insultaron a la conductora hasta que ésta sufrió "un sofocón y un desvanecimiento".

Otra de las agresiones denunciadas por los conductores de Casal adscritos a la línea de Torreblanca ocurrió a finales del mes de mayo de 2005, cuando un grupo de jóvenes intentó viajar sin pagar en uno de los autobuses de la línea de Torreblanca, hecho que motivó que el conductor les pidiese el importe del billete. Los jóvenes respondieron "a puñetazos" y agredieron al conductor del autobús, que no llegó a sufrir lesiones de gravedad.

A raíz de que Casal anunciase la suspensión del servicio nocturno a Torreblanca durante los fines de semana como consecuencia de los altercados denunciados por los conductores, la empresa y el Ayuntamiento acordaron la instalación en los vehículos de mamparas protectoras, la incorporación de un sistema de alarma y el incremento de la presencia policial, con lo que Casal desistió de su intención de restringir el servicio al citado barrio.

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