SEVILLA, 20 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Cámara de Contratistas de Andalucía, Vicente Serrano, consideró una "mala opción" que se haya encomendado a la Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla (Emvisesa) la ejecución del proyecto de ampliación del Palacio de Congresos y Exposiciones de la ciudad, tras descartar la participación de la iniciativa privada.
En una entrevista con Europa Press, Serrano defendió que el hecho de que fueran pocas las empresas que concurrieron al concurso de adjudicación y de que las firmas participantes "hayan dicho que no se podían cumplir las condiciones planteadas" muestra que "es evidente que esa obra estaba mal planteada".
En este sentido, sostuvo que el proyecto de ampliación del recinto, diseñada por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, "no será viable como ya se ha demostrado en la licitación", a no ser que el Ayuntamiento hispalense varíe su planteamiento.
"No le veo salida, a parte de que Emvisesa es, como dice su nombre, una empresa para la promoción de viviendas", subrayó el presidente de la Cámara de Contratistas de Andalucía, quien agregó que "bastante falta hacen las viviendas como para que se dedique hacer ahora palacios de congresos".
EL PROCEDIMIENTO
El Consorcio del Fibes rechazó en abril la única oferta que concurrió al procedimiento negociado sin publicidad por el que se esperaba adjudicar el proyecto, la de la constructora Sacyr, por lo que se encargó el mismo a Emvisesa.
Según explicó entonces el concejal de Urbanismo, Emilio Carrillo, la oferta de Sacyr contemplaba "contraprestaciones" no previstas en el pliego de condiciones administrativas, incluyendo para las parcelas ofrecidas de cara a su explotación unos usos no recogidos en el Plan General de Ordenación Urbana, así como una mayor edificabilidad de la recogida en el pliego.
El pliego de condiciones del nuevo concurso para la adjudicación del proyecto de ampliación fue aprobado el 3 de febrero por el Consorcio del Palacio de Exposiciones y Congresos, después de que el primer concurso fuese declarado desierto en septiembre de 2005. En concreto, el nuevo pliego contempla como forma de pago las aportaciones realizadas por la Diputación y la Junta de Andalucía, --2,7 y 9,8 millones de euros respectivamente-- para financiar el proyecto y dos parcelas anexas al actual recinto y que forman parte del patrimonio municipal.
La primera de estas dos parcelas se oferta en concesión demanial para su futura explotación mientras que la segunda, que en el primer concurso se ofertaba para la construcción de un aparcamiento de 1.000 plazas, es ofrecida en el nuevo pliego de condiciones en dos partes, la primera de las cuales albergaría un parking de entre 200 y 300 plazas mientras la segunda se cedería también como una concesión demanial.