JAEN 26 May. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, resaltó hoy que "los astilleros pueden tener un buen futuro si hay una buena reconversión".
En declaraciones a los periodistas en Jaén, Griñán se refirió a la posibilidad de que las cajas de ahorros andaluzas puedan participar en la reconversión de los astilleros y matizó que "las cajas de ahorros son entidades financieras privadas que deben ser gobernadas y dirigidas por sus respectivos consejos".
En este sentido, el consejero subrayó que "serán las propias cajas las que deben decidir dónde invierten", si bien insistió en que el futuro de astilleros y de Andalucía "puede ser bueno" siempre que se haga una "buena reconversión".
El pasado martes, UGT y CC.OO llegaron a un preacuerdo con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) sobre el proceso de liquidación de los cuatro astilleros civiles --Gijón, Sestao, Sevilla y la fábrica de motores de Manises--, que recoge la creación de una sociedad anónima integrada por las cuatro adjudicatarias, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y cajas de ahorros.
En concreto, la sociedad contaría con un 40 por ciento de capital privado, una participación del 36 por ciento de entidades financieras --un nueve por ciento para cada comunidad autónoma-- y el 24 por ciento restante del ICO, según informaron a Europa Press fuentes del comité de empresa de la planta sevillana. Este preacuerdo fue transmitido ayer por los dos sindicatos a sus representantes en las factorías en venta.
No obstante, hoy mismo, más de 200 trabajadores de la factoría de Izar en Sevilla rechazaron hoy por unanimidad el principio de acuerdo alcanzado por CC.OO, UGT y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) e iniciaron movilizaciones con el corte de la carretera de la Esclusa.
En la asamblea, a la que asistieron 188 operarios de plantilla y 25 empleados de la industria auxiliar, el presidente del comité de empresa de la planta sevillana, Gregorio Mora, criticó que el Gobierno "haya traicionado a los trabajadores" y reivindicó el cumplimiento de los acuerdos firmados el 16 de diciembre de 2004, por los que el Gobierno se comprometía a la venta conjunta de las cuatro factorías civiles (Sevilla, Sestao, Gijón y la fábrica de motores de Manises).
Tras la votación, los trabajadores quemaron ejemplares del preacuerdo en la puerta de la factoría y marcharon hasta la carretera de la Esclusa, donde cortaron la circulación y quemaron neumáticos.