Actualizado 05/10/2018 16:54 CET

Testigo protegido dice que principal acusada por trata de personas en Sevilla "explotaba" a chicas sexualmente

Audiencia Provincial de Sevilla
EUROPA PRESS

SEVILLA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

El tribunal que juzga en la Audiencia Provincial de Sevilla a dos mujeres y un varón como presuntos autores de un delito de trata de seres humanos en concurso con prostitución coactiva y pertenencia a organización criminal por la explotación de mujer ha oído este viernes la declaración de una de las víctimas de la red en calidad de testigo protegido, en la que ha asegurado que la principal acusada, Lovet, "explotaba" a las chicas sexualmente.

Cabe recordar que la Fiscalía de Sevilla solicita diez años de prisión para Lovet, que se encuentra en prisión provisional por estos hechos; nueve años para Víctor y ocho años para la mujer de éste. Por su parte, las defensas, que ejercen Francisco Aureliano Mozo Alarcón, de la principal acusada, y Eugenio Guevara, de los otros dos enjuiciados, solicitan la libre absolución de sus representados.

La testigo protegida, según han explicado a Europa Press fuentes del caso, ha relatado su trayecto desde Nigeria, país de origen de las víctimas de la organización, a Sevilla, donde fue obligada a prostituirse.

En febrero de 2009, cuando contaba con 19 años, salió de Nigeria a través de un contacto que la llevaría hasta Europa. Aunque inicialmente su destino era Italia, fue abandonada en Libia cuando se conoció que estaba embarazada. Allí conoció a un hombre que hacía posible el traslado de mujeres con bebés a Marruecos para desde este país poder entrar en España.

En noviembre de 2009 dio a luz a su hijo. Tras una larga odisea, llegó a Tanger junto a otras mujeres con bebés. Entonces se dió cuenta que "nos habían vendido" a una persona en España. En agosto de 2010, tras cruzar el Estrecho en patera, llegar a Algeciras, donde tendría que recibir una llamada de una persona que iría a recogerlas, tras pasar una noche en un centro de Cruz Roja para inmigrantes.

Recibieron la llamada y se escaparon del centro la testigo protegida y otras mujeres, siendo trasladadas en un coche, en el que viajaba Víctor, uno de los acusados, y el marido de Lovet, que fue expulsado a Nigeria, a un pueblo de la provincia de Sevilla. Un grupo de estas mujeres, entre ellas la testigo, fue llevada a casa de Lovet y otras a la de Víctor y su mujer.

En este sentido, la testigo ha declarado que Lovet "explotaba" a las chicas sexualmente y ha indicado que sólo conoce a Víctor del traslado, por lo que, según su letrado Eugenio Guevara, no existen pruebas acusatorias contra sus clientes.

Entonces, según ha narrado, le obligaron a ejercer la prostitución para pagar una deuda de entre 35.000 y 38.000 euros. Además, tenía que abonar 500 euros a Lovet por cuidar de su hijo mientras ella trabajaba.

Desde Sevilla se trasladó a Málaga, después de que Lovet la echara de la casa cuando conoció que la Policía la había parado varias veces en el polígono industrial de la capital donde ejercía la prostitución, llegando incluso a dictar una orden de expulsión contra ella. Desde Málaga hizo el camino de vuelta para trabajar de camarera en la ciudad hispalense.

Meses más tarde, tras recibir una llamada de la cuñada de Lovet reclamándole el pago de la deuda porque era "su dueña", se fue a Galicia, donde entró a trabajar en un club de alterne en febrero de 2012, junto a esta mujer, a la que siguió pagando la deuda hasta 2016.

La vista oral continuará este lunes con la presentación de las conclusiones e informes de las partes personadas en este proceso.