La delegada del Gobierno en Aragón, Rosa Serrano, y la responsable de Accem, Julia Ortega - EUROPA PRESS
ZARAGOZA 31 May. (EUROPA PRESS) -
Unos 1.500 refugiados ucranianos, de los 2.771 que han llegado a Aragón, se encuentran en los programas de acogida que ofrece la comunidad autónoma para establecerse en el territorio y que gestionan varias entidades sociales.
Este programa de acogida se crea tras la decisión el Consejo de la Unión Europea de ofrecer protección temporal a los desplazados por la invasión de Rusia a Ucrania. Esta directiva permite que los refugiados procedentes de Ucrania puedan residir, trabajar o estudiar en la UE automáticamente durante un año prorrogable a tres años, sin tener que solicitar asilo.
De los 2.771 refugiados que han llegado a Aragón desde el inicio del conflicto bélico, 1.546 se localizan en la provincia de Zaragoza, 742 en la de Huesca, 483 en la turolense. Del total, 1.831 son mujeres y 942 varones y los menores contabilizados son 1.043.
Asimismo, también se ha producido un inicio de retorno de refugiados ucranianos a su país de origen, pero es "insignificante", ha dicho la delegada del Gobierno en Aragón, Rosa Serrano, quien ha detallado que suelen ser empleados públicos.
Serrano ha aportado estos datos tras mantener una reunión con las entidades sociales que coordinan la acogida de ucranianos en Aragón: Accem, Cruz Roja Aragón, Hijas de San Vicente de Paúl, Cepaim y Apip-Acam.
En rueda de prensa, junto a la responsable de Accem, Julia Ortega, la delegada del Gobierno en Aragón ha aseverado que el sistema de acogida "funciona", a la vez que ha elogiado el trabajo realizado por las entidades sociales y la coordinación entre las distintas administraciones.
NO CAER EN EL OLVIDO
Entre las principales dificultades que se han encontrado, la delegada del Gobierno en Aragón se ha referido a la agilidad en tramitar documentación o el proceso de escolarización y otros casos "peculiares" que han precisado un tratamiento más específico.
Por su parte, Julia Ortega ha agradecido la respuesta empresarial, de particulares y de la administración en todos los niveles para expresar que le gustaría que "permaneciera en el tiempo" al aventurar que el conflicto --la invasión de Rusia-- "va para largo". Por ello, ha pedido que "no caiga en el olvido" como otros conflictos entre los que ha citado Afganistán porque "necesitan protección y solidaridad".
Asimismo, ha dicho que los meses de marzo y abril han sido "intensos" en la llegada de refugiados, que en la actualidad ha descendido, y además se han sumado otras entidades sociales por lo que "hay capacidad para asumir los que llegan y nadie queda desatendido".
MEDIO RURAL
Sobre el proceso de integración de los refugiados, Ortega ha expuesto que esta crisis "se tiene que leer en clave de oportunidad para el medio rural", ya que la mayoría se han ubicado en pequeñas localidades, independientemente del tamaño de las poblaciones en las que vivían en su país de origen.
Esto se debe a que buena parte son mujeres con hijos e incluso sobrinos a su cargo y la vida con niños pequeños es más complicada desde un entorno "agresivo" como una ciudad grande y cara del tamaño de Zaragoza, en la que para alquilar un piso se pide un trabajo estable una fianza y los precios son más elevados.
Por el contrario, el medio rural "es más hospitalario y permite tejer redes sociales con los vecinos con más facilidad". El principal problema que están detectando es la disponibilidad de vivienda rehabilitada porque las segundas residencias no salen al mercado.
Por ello, la responsable de Accem ha estimado que es el momento oportuno para los ofrecimientos de particulares que permitan hacer una distribución de los refugiados con medidas de acompañamiento.
EMPLEOS
Julia Ortega ha apreciado que frente a los primeros meses en los que la atención fue más asistencial, en la actualidad se van produciendo incorporaciones al mercado de trabajo, especialmente en las cabeceras de comarca.
Hostelería, servicios y algún centro logístico pequeño son los principales sectores en los que encuentran trabajo los refugiados ucranianos. Además todos los menores están escolarizados, si bien en algunos pueblos se detectan más problemas para atender a los menores de 0 a 3 años por carecer de guarderías o escuelas infantiles.
Ortega ha expuesto que "sigue llegando la gente por goteo", ya que se mantiene alguna iniciativa aislada de llegada de autobuses con refugiados. "No hay previsión de que se colapsen las plazas disponibles", aunque y ha echado en falta algún centro de pernoctación para refugiados eventuales que están en itinerancia hacia otro destino.