Publicado 02/06/2020 11:14:34 +02:00CET

Aumenta el número de jóvenes atendidos por ansiedad y conflictos familiares en Zaragoza durante el confinamiento

Un joven practica parkour en Zaragoza.
Un joven practica parkour en Zaragoza. - EUROPA PRESS - Archivo

ZARAGOZA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las peticiones de ayuda de jóvenes por motivos de ansiedad provocados por el confinamiento a causa de la pandemia del coronavirus han aumentado en los últimos meses en Zaragoza, así como las consultas por conflictos en las relaciones familiares, según los datos de la asesoría psicológica del Centro de Asesoramiento Juvenil (CIPAJ).

El Ayuntamiento de Zaragoza ha explicado en una nota de prensa que los jóvenes no han sufrido directamente las consecuencias de la pandemia desde el punto de vista sanitario, pero sí les ha afectado en la medida en que su vida social y académica se ha detenido "en un momento crucial para su desarrollo", una realidad que, en algunos casos, ha provocado situaciones de "incertidumbre y preocupación" difíciles de gestionar para ellos.

Desde el pasado 15 de marzo, las asesorías del CIPAJ han atendido a 245 jóvenes, de los cuales 66 han requerido ayuda psicológica, 63 sexológica, 60 jurídica y 56 académica.

Los casos atendidos en la asesoría psicológica han pasado de los 52 del mismo periodo del año anterior a 66 en 2020, siendo la mayoría, un 82,6 por ciento, mujeres frente a un 17,4 por ciento de hombres. Un 40 por ciento de los jóvenes tienen entre 20 y 24 años.

Debido al estado de alarma, esta atención, que habitualmente se hacía de forma presencial, se ha prestado telefónicamente, manteniendo el tiempo de 45 minutos destinado a cada uno. Además, para los jóvenes que han reclamado otra vía más discreta al no tener intimidad en sus domicilios, se ha realizado por correo electrónico.

El principal motivo de consulta ha sido la ansiedad, que ha representado un 33,3 por ciento de los casos frente al 21,4 por ciento del mismo periodo del año anterior. La situación prolongada de confinamiento y la incertidumbre por la suspensión de oposiciones y de la actividad laboral y lectiva, especialmente aquellos que se enfrentan este curso a la prueba de Selectividad, han sido las principales causas de este trastorno, han explicado desde el consistorio.

CONFLICTOS FAMILIARES

Los conflictos en las relaciones familiares han sido el segundo motivo, al acaparar el 14,7 por ciento de las consultas frente al 10 por ciento del año anterior. La psicóloga del Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Zaragoza, Laura Zapata, ha precisado que han detectado conductas más irascibles o susceptibles en algunos jóvenes debido a la "ruptura de la dinámica habitual" y a la situación de "incertidumbre", especialmente en aquellos hogares con más miembros y menos metros cuadrados.

Según ha comentado, en estos casos han buscado su propio espacio dentro de la casa y algunos se han encerrado en su habitación durante muchas horas o incluso en el baño, si compartían cuarto.

La utilización excesiva de las nuevas tecnologías ha sido también otro de los asuntos tratados en las consultas. En estos casos, desde el CIPAJ se les ha facilitado aplicaciones que inhabilitan herramientas para evitar despistes durante el estudio y otras para gestionar el tiempo académico, ha expuesto Zapata.

A las consultas por ansiedad y relaciones familiares, le han seguido los estados depresivos, en un 10,7 por ciento de los casos, las relaciones de pareja y los académicos, que han coincidido en un 9,3 por ciento.

Por otro lado, los profesionales, dos psicólogos y un psiquiatra, del área de Salud Mental han notado también un aumento de la demanda debido en parte a que el Servicio Aragonés de Salud ha priorizado la atención por coronavirus, lo que ha llevado a los pacientes a buscar la atención en otros servicios. Los conflictos familiares y la preocupación por un mercado laboral del que se sienten excluidos han sido los principales motivos de los jóvenes.

La concejala de Mujer, Igualdad y Juventud del consistorio zaragozano, María Antoñanzas, ha señalado que han prestado especial atención a este colectivo para minimizar las consecuencias del encierro.

"El comportamiento de los jóvenes ha sido ejemplar y han respetado todas las medidas, pero hay consecuencias, muchas veces no visibles, a las que en este tiempo hemos dado soporte a través de asesorías, con la colaboración con la Asociación Aragonesa Pro Salud Mental (ASAPME), y con actividades de ocio para estimular su creatividad", ha subrayado.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha recordado que ha habilitado, en colaboración con ASAPME, el teléfono 620690064 para reforzar la atención psíquica y psicológica de los menores, que ha recibido 52 llamadas, de las que 15 han sido atendidas por la asociación y 30 derivadas a servicios del consistorio.

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