Publicado 15/11/2020 12:59CET

La coordinadora de Pueblos Vivos percibe un cambio en la sensibilidad hacia el medio rural y de quienes habitan en él

Pueblos Vivos Aragón.
Pueblos Vivos Aragón. - PUEBLOS VIVOS ARAGÓN

BARBASTRO (HUESCA), 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La coordinadora del proyecto Pueblos Vivos en Aragón y en la Comarca del Somontano de Barbastro, Patricia Sanchón, ha apreciado un cambio en la sensibilidad hacia el medio rural, con la dotación de nuevas herramientas para facilitar la instalación de nuevos pobladores y también en la sensibilización de quienes habitan en él para acoger a quienes llegan de fuera.

El proyecto de Pueblos Vivos, además de otros objetivos, trabaja para desarrollar una metodología que facilite la acogida a estas personas, un proyecto vinculado a los grupos de acción local, en este caso con el CEDER Somontano, implementado con ayudas LEADER, confinanciadas entre la Unión Europea --mediante fondos FEADER-- y el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio ambiente del Gobierno de Aragón.

Sanchón ha contado a Europa Press que han conseguido que haya personas que lleguen al medio rural y se queden en él, aunque también han conocido casos de personas que o bien descubren que no es su sitio, o por diferentes circunstancias no se asientan finalmente en el territorio.

El empleo y la vivienda son dos elementos esenciales para que una persona pueda asentarse en el medio rural. En relación con esta última, la coordinadora ha afirmado: "No es que no existan viviendas, sino que no se pone en el mercado de alquiler o venta o no están habitables".

Según ha explicado, los propietarios tienen "cierta desconfianza" a alquilar su vivienda o desconocen que haya demanda de personas interesadas en establecerse en su localidad. En otras ocasiones, hay varios propietarios que han heredado un inmueble y no se ponen de acuerdo para actualizarlo y alquilarlo, por ejemplo.

AVANCES

Sanchón ha precisado, no obstante, que ha habido avances en este campo porque hace dos o tres años un ayuntamiento en la provincia de Huesca no podía adquirir una vivienda privada para rehabilitarla y ponerla en alquiler a disposición de población local o nuevos pobladores, algo que ahora sí puede ya que las convocatorias de ayudas lo contemplan y esto abre una puerta para "poder ofrecer un hogar a los nuevos pobladores o a jóvenes que quieren enmanciparse".

Además, existen otros incentivos a los ayuntamientos, como créditos que se pueden pagar en 30 años, sin intereses para adquirir y rehabilitar viviendas para alquiler. Asimismo, la coordinadora de Pueblos Vivos ha abogado por impulsar en el medio rural la gestión de viviendas sociales cedidas por particulares, dando garantías a los propietarios a cambio de alquileres más bajos.

También ha defendido incentivar las ayudas para la rehabilitación en municipios pequeños en viviendas destinadas a residencia o a nuevos pobladores y evitar las trabas burocráticas a la hora de heredar un inmueble de este tipo. "Por el bien de todos, es importante que las viviendas que hay en los pueblos se mantengan en buen estado de conservación".

EMPLEO

La coordinadora de Pueblos Vivos ha indicado que tener un medio de vida para poder instalarse en el ámbito rural es otro elemento esencial. Según ha expuesto, los nuevos pobladores o bien han de llegar "con el trabajo incorporado" o si quieren emprender deben realizar un estudio sobre qué demandas hay en el territorio al que van a llegar y estar dispuestos a ofrecer servicios adaptados a estas necesidades.

Como ejemplo, ha mencionado soluciones de transporte o servicios a la comunidad para atender a personas mayores o niños. Igualmente, ha planteado la posibilidad servicios itinerantes. En este sentido, los emprendedores pueden asesorarse en los grupos de acción local y con los técnicos comarcales que se encargan de apoyar iniciativas económicas y proyectos de autoempleo en el territorio.

Sanchón ha manifestado que la filosofía de Pueblos Vivos es atraer a personas que se unan a la comunidad, "no que residan en una vivienda alejada" de todos, aunque sea algo "completamente lícito. Asimismo, persigue favorecer que quienes han nacido y vivido en los pueblos permanezcan en ellos. "No queremos que se vayan, sino que, si lo desean, puedan encontrar una posible vía para construir su proyecto personal", ha dicho.

CONFINAMIENTO

La coordinadora del proyecto Pueblos Vivos ha indicado que durante el confinamiento a que ha obligado la pandemia del coronavirus entre marzo y junio "recibimos muchas solicitudes, desde el principio", de diferentes tipos, e incluso de personas del extranjero. En estos momentos, "todos los días entran varias, tres o cuatro".

Son "muchas más de las podemos asumir", llegadas incluso de Argentina o Venezuela, ha detallado Sanchón, que ha aclarado que el proyecto posee una red de contactos y puede ayudar en la búsqueda de una vivienda, de empleo o en una parte del proceso, pero no disponen de recursos materiales, ni humanos, ni técnicos suficientes para atender todo tipo de solicitudes.

Solo pueden hacerse cargo de aquellas que se formulan desde territorio español, de personas que están en situación regular o, si son de fuera, que tengan facilidad para llegar al país. Para este tipo de solicitudes hay entidades con proyectos acordes a estas demandas como la fundación CEPAIM.

En Pueblos Vivos ayudan también a comprender cuáles son las necesidades del territorio en materia de empleo y a "romper esa idealización que muchas personas tienen del mundo rural", para hacerles reflexionar y "mostrar una visión real del día a día, y de que no siempre es fácil esa convivencia".

Sanchón ha comentado que varios municipios de la Comarca del Somontano de Barbastro están ampliando el padrón tras el confinamiento. "Hemos visto las orejas al lobo" y con la posibilidad de teletrabajar muchas personas "se plantean pasar una temporada en el pueblo, si ya tienen una vivienda".

También hay quienes se plantean irse a vivir allí de forma definitiva. "Son personas con una vinculación previa", ha remarcado. Esto les ha llevado a realizar este verano una campaña de sensibilización animando a quienes tienen vivienda a que vuelvan y también a otros que en algún momento se lo han planteado y por trabajo pueden, a quienes "podemos ayudar" a instalarse.

No obstante, ha apuntado que la pandemia también ha provocado abandonos ya que había personas que habían llegado los meses previos y la crisis económica generada por el coronavirus ha hecho que su situación laboral haya empeorado y se hayan tenido que marchar.

METODOLOGÍA

Sanchón ha incidido que la metodología de Pueblos Vivos es "facilitar la acogida" a los nuevos pobladores. Con este objetivo, se plantea a los municipios de cada zona sumarse al proyecto para integrarse en una red de colaboradores.

Por una parte, los ayuntamientos deben aprobar en una sesión plenaria que quieran participar, y también se hace una presentación a la población local con el objetivo de sensibilizar y crear en cada municipio una red de colaboradores que aporten información sobre la situación de la vivienda, el empleo y los servicios.

Igualmente, se persigue que la población local y los alcaldes "estén sensibilizados" y "se den cuenta de la necesidad de que lleguen nuevas personas y cómo generar herramientas para que se queden".

Con esta finalidad, también se celebran sesiones de formación, encuentros y se transmiten buenas prácticas en materia de repoblación, de dentro y fuera de España. Además, posee un boletín semanal de empleo, información sobre subvenciones y rehabilitación y un Manual de Acogida. Ahora, también se imparten talleres a través de una aplicación online.

La Comarca del Somontano de Barbastro fue la primera que implementó este programa y después se han sumado siete grupos de acción local de diez comarcas aragonesas, con quienes comparte acciones conjuntas, aunque puesto que la situación no es igual en todos ellos también cada uno desarrolla sus propias acciones. "Todos tenemos el mismo problema, pero la situaciones de cada territorio es muy diferente", ha concluido Sanchón.

Contador

Para leer más