El plan de ayudas de la Diputación Provincial de Teruel dota con 117.000 euros la renovación de los libros de las bibliotecas Municipales y con hasta 3.000 euros a las salas de lectura - DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE TERUEL
TERUEL 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Diputación Provincial de Teruel (DPT) ha abierto la convocatoria de ayudas para la adquisición de fondos bibliográficos en bibliotecas municipales y salas de lectura de la provincia, una iniciativa que cuenta este año con una dotación global de 120.000 euros. El objetivo es reforzar el acceso a la cultura en el territorio y actualizar los recursos disponibles para los usuarios, especialmente en el medio rural.
Del total de la partida, 117.000 euros se destinan a bibliotecas municipales, mientras que las salas de lectura podrán optar a ayudas de hasta 3.000 euros. La convocatoria, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia, establece un plazo de 20 días hábiles desde este 23 de marzo para la presentación de solicitudes.
La vicepresidenta primera de la DPT y diputada delegada del área de archivos y bibliotecas, Beatriz Martín Larred, ha subrayado el compromiso de la institución con estos servicios culturales, destacando el incremento presupuestario respecto al año anterior, cuando se destinaron 110.000 euros. "Este aumento permite seguir respaldando a los ayuntamientos y garantizar que el servicio bibliotecario llegue en buenas condiciones a toda la provincia", ha señalado.
APOYO A LA CULTURA EN EL MEDIO RURAL
Las ayudas están dirigidas a facilitar la renovación de las colecciones bibliográficas, permitiendo a las bibliotecas adaptarse a las necesidades actuales de sus usuarios. En territorios como la provincia de Teruel, donde la dispersión geográfica y la baja densidad de población condicionan el acceso a servicios culturales, estas subvenciones adquieren una especial relevancia.
El importe máximo que puede recibir cada biblioteca asciende a 9.000 euros, aunque la cuantía final dependerá de un sistema de reparto basado en tramos de población y una puntuación específica. Así, se establece una asignación mínima que varía desde los 450 euros para municipios de hasta 350 habitantes hasta los 4.500 euros para localidades de más de 10.000 habitantes.
A partir de esa base, el resto de la subvención se calcula en función de un sistema de puntos que tiene en cuenta distintos factores, permitiendo un reparto proporcional entre los municipios solicitantes. Además, cualquier remanente se redistribuirá siguiendo los mismos criterios, con el fin de optimizar el uso de los fondos disponibles.
AYUDAS ESPECÍFICAS PARA SALAS DE LECTURA
De forma paralela, la DPT ha convocado también ayudas dirigidas a salas de lectura en municipios de menos de 1.000 habitantes. Estas instalaciones, que en muchos casos suplen la ausencia de bibliotecas convencionales, podrán recibir hasta 300 euros para la adquisición de material bibliográfico.
Para acceder a estas subvenciones, las salas deben haber estado en funcionamiento durante todo el año 2025, contar con un espacio adecuado y disponer de personal -ya sea contratado específicamente o perteneciente al propio ayuntamiento- encargado de su gestión.
El sistema de valoración incluye criterios como el número de habitantes, el personal disponible, el horario de apertura semanal y la existencia de conexión WIFI, con una puntuación máxima de 12 puntos.
UN RECURSO CLAVE PARA LA COHESIÓN TERRITORIAL
Con esta convocatoria, la Diputación de Teruel refuerza su apuesta por mantener y mejorar los servicios culturales en el ámbito rural, donde bibliotecas y salas de lectura desempeñan un papel fundamental como espacios de acceso al conocimiento, la educación y la convivencia.
Estas ayudas no solo permiten renovar los fondos bibliográficos, sino que contribuyen a dinamizar la vida cultural de los municipios, fomentar la lectura y garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la información, independientemente del tamaño o ubicación de la localidad.
En un contexto marcado por el reto demográfico, iniciativas como esta buscan consolidar servicios básicos que mejoren la calidad de vida en el territorio y refuercen el papel de los municipios como espacios habitables y con recursos culturales activos.