Se han invertido cinco años de investigación conjunta con una metodología disruptiva: analizar moléculas que inicialmente se diseñaron para investigar compuestos con propiedades fotovoltaicas - INMA
ZARAGOZA 27 May. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores de la Universidad de Zaragoza ha logrado identificar una nueva familia de compuestos químicos con actividad frente a bacterias resistentes a antibióticos, entre ellas el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los patógenos más peligrosos por su elevada resistencia a los tratamientos convencionales.
El hallazgo, publicado recientemente en la revista científica 'Antibiotics', supone un avance prometedor en la lucha contra las resistencias antimicrobianas, uno de los principales desafíos sanitarios a nivel mundial y responsable de millones de muertes cada año, han informado desde el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA).
La investigación ha sido desarrollada conjuntamente por científicos del INMA, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, junto al Equipo de Antimicrobianos del Grupo de Genética de Micobacterias de la propia universidad.
El trabajo es fruto de una línea de investigación desarrollada durante aproximadamente cinco años y destaca por aplicar una metodología poco habitual en la búsqueda de nuevos antibióticos.
UNA INVESTIGACIÓN NACIDA DE LA CIENCIA DE MATERIALES
A diferencia de los procesos tradicionales de desarrollo farmacéutico, el equipo investigador analizó moléculas que originalmente habían sido diseñadas para aplicaciones fotovoltaicas y estudios relacionados con ciencia de materiales.
En concreto, los científicos trabajaron con compuestos fotoactivos utilizados en investigaciones sobre materiales con propiedades energéticas, descubriendo de forma inesperada que una familia química concreta --los denominados 4H-piran-4-ilidenos-- presentaba actividad antibacteriana.
"Este enfoque permitió identificar actividad bactericida en varios compuestos frente a bacterias Gram positivas incluso en concentraciones muy bajas", han destacado los investigadores.
El estudio ha sido firmado por Santiago Franco y Raquel Andreu, investigadores de la Universidad de Zaragoza en el INMA; José Manuel Ezquerra-Aznárez y Raquel Alonso, también de Unizar; y por Ainhoa Lucía, José Antonio Aínsa y Santiago Ramón-García, vinculados al Departamento de Microbiología, al Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI), al Ciberes y a ARAID.
ACTIVIDAD FRENTE A UNA DE LAS BACTERIAS MÁS PELIGROSAS
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la eficacia mostrada por algunos de los compuestos frente a cepas de 'Staphylococcus aureus', una bacteria presente de forma habitual en el microbioma humano pero que, cuando desarrolla resistencia a antibióticos como la meticilina, puede provocar infecciones graves y difíciles de tratar.
En condiciones de laboratorio, uno de los compuestos identificados demostró ser eficaz frente a MRSA, una variante especialmente preocupante por su capacidad de resistir a numerosos tratamientos antibióticos convencionales.
Además, los ensayos realizados sobre modelos experimentales de células humanas, concretamente en la línea 'HepG2', mostraron que los compuestos no generan toxicidad significativa en las dosis necesarias para eliminar las bacterias.
Este dato resulta especialmente importante porque apunta a la posibilidad de desarrollar tratamientos eficaces sin efectos dañinos relevantes para las células humanas.
NUEVAS VÍAS FRENTE A LAS RESISTENCIAS BACTERIANAS
Los investigadores han destacado también que estos compuestos poseen una estructura química diferente a la de las familias de antibióticos actualmente disponibles, un aspecto que podría ayudar a evitar las denominadas resistencias cruzadas.
La resistencia antimicrobiana se produce cuando las bacterias evolucionan y dejan de responder a medicamentos que anteriormente eran eficaces, reduciendo las opciones terapéuticas disponibles y aumentando el riesgo de complicaciones graves.
En este contexto, el descubrimiento de nuevas familias químicas con capacidad antibacteriana se considera clave para el futuro desarrollo de tratamientos innovadores.
Aunque el estudio se encuentra todavía en una fase inicial, los resultados obtenidos abren nuevas perspectivas de investigación frente a patógenos resistentes y aportan las primeras evidencias sobre cómo responden las bacterias a estos compuestos.
PRÓXIMOS PASOS DE LA INVESTIGACIÓN
El equipo científico continuará ahora trabajando para profundizar en los mecanismos de acción de estas moléculas y optimizar sus propiedades químicas.
El objetivo será evaluar su potencial real como base para el desarrollo de nuevos agentes antimicrobianos capaces de complementar o sustituir a los antibióticos actuales frente a bacterias resistentes.
Con este avance, la investigación aragonesa se sitúa en una línea estratégica de gran relevancia internacional en la búsqueda de soluciones frente a uno de los mayores retos sanitarios del siglo XXI.