Foto: EUROPA PRESS
TERUEL, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Santa María de Albarracín continúa con las obras de restauración de la Catedral de esta localidad turolense, de forma que antes de la próxima Semana Santa podrían estar terminados los trabajos de restauración de la sacristía.
Todavía faltará un poco más para que concluir las obras de renovación de pavimento en la nave central del templo, aunque los trabajos van a buen ritmo.
En declaraciones a Europa Press, el gerente de la Fundación, Antonio Jiménez, ha señalado que las obras de restauración de la sacristía podrían estar terminadas antes de Semana Santa porque "ya se ha hecho el suelo y nos falta pintar, para que esos días ya estuviera concluido".
Por otro lado, ha indicado que "nos quedará colocar la calefacción y el pavimento de todo el cuerpo central de la nave". A pesar de que Jiménez reconoce que las obras "han ido bastante bien", todavía faltarán algunos trabajos que se realizarán después de la Semana Santa, periodo en el que "se hará un paréntesis".
El gerente de la Fundación ha detallado que las obras en la nave central permitirán recuperar el suelo original del templo que "pudo ser de barro", aunque debajo de esos restos "se ha encontrado un suelo de yeso". Según Jiménez, no es de extrañar dado que "como se hacían enterramientos era más sencillo de levantar y volver a cubrir".
Asimismo, ha recordado que la Catedral de Albarracín sigue abierta al público a pesar de las obras, de forma que los visitantes pueden seguir la evolución de los trabajos. De hecho, ha asegurado que "a la gente le gusta ver lo que se está haciendo, porque al fin y al cabo es dinero público", pero también porque "la gente aprende cómo se van haciendo las cosas y el proceso es tan interesante o más que el resultado".
Además, Jiménez ha destacado que "ha sorprendido mucho" la colocación de una estructura de plástico que la Fundación encargó para evitar que el polvo que generan las obras pueda afectar a los retablos o al resto del templo.
Los trabajadores también tienen un aspirador con el que van recogiendo el polvo que se va generando, al tiempo que ha señalado que "también hemos tapado algunos retablos con plásticos y telas para protegerlos más".