Actualizado 07/01/2007 14:11 CET

La Unidad de Investigación del Parque de Ordesa estudiará el efecto de usos ganaderos tradicionales sobre ecosistemas

HUESCA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de Investigación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido impulsará un grupo de trabajo que analizará las implicaciones de los cambios en los usos ganaderos tradicionales sobre la flora y fauna amenazada en el Parque Nacional. Esta sección, puesta en marcha por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, pretende fomentar los estudios sobre el ecosistema de este privilegiado espacio natural, dentro del Programa de Inventariado y Monitorización de los Recursos Naturales.

Así, dentro de esta Unidad, un grupo de trabajo va a evaluar el proceso de reforestación natural y de sus repercusiones sobre especies de medios abiertos con alto valor de conservación. A ello se suma el estudio que analiza el éxito reproductor del águila real en este espacio.

La mayor parte de la superficie del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en la provincia de Huesca, está ocupada por un ecosistema pastoral constituido por diversas comunidades vegetales de los pisos alpino y subalpino. Debido a los profundos cambios que se han producido durante las últimas décadas en los usos ganaderos tradicionales, la estructura y composición de los pastos está variando, con las consiguientes consecuencias para las especies asociadas.

Como objetivo específico del trabajo destaca la identificación de los factores que han provocado la posible desaparición del lepidóptero la Maculinea arion, asociada a los sistemas pastorales y la elaboración de una propuesta de recuperación. Esta especie estaba presente en el Parque Nacional hasta la primera mitad del siglo pasado, sin embargo no se ha obtenido ninguna observación de la misma en las últimas décadas, pudiendo haberse extinguido en la actualidad.

Otra de las líneas de trabajo que se ha puesto en marcha es el estudio de la ocupación de las áreas de nidificación y el éxito reproductor del águila real en el Parque Nacional y en su zona periférica. Este seguimiento comenzó en los últimos meses de 2006 y se continuará a lo largo de este año, evaluando los factores de mortalidad de esta especie y la composición de su dieta.

Éstos proyectos se suman al que estudiará el efecto del cambio climático sobre las poblaciones de vertebrados alpinos, analizando la composición y abundancia de las comunidades de aves alpinas, haciendo comparativas con los datos registrados desde el año 1988.

PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN

La unidad de investigación está coordinada desde el Área de Actividad de Especies y Hábitats de la Sociedad de Desarrollo Medioambiental de Aragón (SODEMASA). La creación de este equipo de trabajo responde a la necesidad de los gestores del Parque de emprender proyectos de investigación que permitan mantener la integridad de sus ecosistemas y los procesos ecológicos básicos.

Desde su creación, el programa de investigación tiene diferentes líneas de trabajo en las que destaca el inventariado de los recursos naturales biológicos, la monitorización a largo plazo del estado y dinámica de los ecosistemas y la cooperación y coordinación con otras instituciones (Universidad, CSIC, ONG's) que permita el necesario intercambio de información y generar sinergias que mejoren los resultados de la investigación.

COLABORACIÓN

Por otro lado, la Unidad de Investigación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido ha iniciado contactos con diferentes instituciones con el fin de mejorar los trabajos impulsados en el espacio natural y ejecutar programas conjuntos. En esa línea de trabajo, destaca la relación con el Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC y el departamento de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, con el objeto de iniciar y encauzar las necesarias líneas de cooperación y coordinación con estas instituciones de investigación.

También se han llevando a cabo las primeras gestiones necesarias para establecer una línea de colaboración con la Fundación San Ignacio de Huinay (Chile), para trabajar conjuntamente en la identificación de procesos ecológicos claves para la persistencia a largo plazo de los ecosistemas, y sobre la interacción entre procesos biológicos y variabilidad climática en la determinación de la dinámica de poblaciones naturales.