AGUILÓN (ZARAGOZA), 11 (EUROPA PRESS)
El alcalde en funciones de Aguilón, Andrés Herrando, ha asegurado hoy, en declaraciones a Europa Press, que "no hay voluntad, ni ganas" por parte de las instituciones aragonesas para tomar medidas que terminen --o palien-- con las inundaciones que se producen en esta localidad cada vez que hay fuertes tormentas, como ocurrió el pasado sábado, día 9, por la tarde, cuando cayeron 80 litros de agua por metro cuadrado en el municipio.
La tormenta dejó la localidad sumergida en el agua, "vimos dañadas las infraestructuras, y desde la tarde del sábado estuvimos sin luz y sin televisión hasta las doce de la mañana de ayer, y sin línea telefónica hasta hoy", aseguró el alcalde en funciones.
Además, "se nos está acabando el agua del depósito y estamos intentado reparar los sistemas de suministro y alcantarillado" que se vieron saturados con motivo de las fuertes precipitaciones. La inundación afectó "a media docena de vecinos, a quienes se les inundaron las cocheras, pero los daños en electrodomésticos los sufrieron bastantes más personas", aclaró.
Ante semejante panorama, "no hemos sabido nada de las instituciones hasta esta mañana, que les hemos llamado nosotros mismos". "En el año 2003, las inundaciones por una avenida de agua nos costaron 368.000 euros, y el Consistorio tuvo que poner 168.000; si ahora nos pasa lo mismo al final tendremos que hacer algo, porque son demasiadas reclamaciones" para algo que sería "sencillo" de arreglar.
Así, el Ayuntamiento de Aguilón se ha puesto hoy en contacto, según señaló Andrés Herrando, con las áreas de Presidencia del Gobierno de Aragón y de la Diputación Provincial de Zaragoza, así como con la Confederación Hidrográfica del Ebro. "Nos han dicho que se pondrán en contacto con nosotros, pero no han señalado una fecha", aseguró.
Por el momento, la Confederación "ha enviado a sus técnicos para que vean la zona, pero eso es todo". Herrando apuntó que este tipo de inundaciones se producen con cierta regularidad en este municipio "pequeño, insertado en un barranco" --circunstancia que aumenta el peligro para la población en caso de inundación--, y "se pueden solucionar, pero no hay voluntad ni ganas de hacerlo", concluyó.