Juicio contra el acusado de estafar con un anuncio de venta de negocio y vivienda en Tazones, en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias con sede en Gijón - EUROPA PRESS
GIJÓN, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
El hombre acusado de estafar a una persona que respondió a su anuncio de venta de negocio de turismo rural y vivienda en Tazones (Villaviciosa) ha reconocido los hechos este jueves y ha aceptado una pena de dos años de cárcel, el pago de una multa de seis meses a razón de tres euros diarios y el abono de 60.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
Así lo ha hecho durante la vista oral que estaba señalada para este jueves en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón, al llegar a un acuerdo de conformidad con la acusación pública y la particular.
La Fiscalía no se opone a la suspensión de la condena, pero lo supedita al pago de la responsabilidad civil, de la que deberá abonar 30.000 euros en el plazo máximo de mes y medio y el resto antes del 31 de diciembre de este año.
"No fue mi intención hacer daño a nadie", ha apuntado el acusado, que ha pedido perdón en su derecho a una última palabra, tras la lectura del acuerdo.
De acuerdo al relato fiscal, reconocido ahora por el procesado, en el año 2014, el acusado publicó un anuncio en Internet en el que ofertaba el alquiler, para negocio, de un alojamiento rural con vivienda, anuncio por el que se interesó la víctima, a quien el acusado confirmó que el negocio estaba en activo y lo explotaba él mismo.
Tras entablar las oportunas negociaciones, el 22 de enero de 2015, el hombre firmó un contrato de arrendamiento de tres apartamentos vacaciones rurales y una vivienda, con opción a compra, en Tazones. El acusado actuó en concepto de propietario-arrendador y la víctima de arrendatario. Por el arrendamiento este último
entregó una fianza de 5.100 euros al acusado y se estipuló una renta mensual de 1.700 euros.
En el contrato se especificaba que la finalidad del arrendamiento era la actividad de alquiler de viviendas vacacionales rurales y vivienda y que dicha actividad se encontraba en funcionamiento y dada de alta, siendo de cuenta del acusado el cambio de titularidad y las autorizaciones y permisos necesarios para la continuación de la actividad. No obstante, el acusado conocía que el negocio carecía de la preceptiva licencia municipal para la actividad, así como que no era factible que se le otorgara por no existir licencias o informes que avalasen la transformación de la vivienda original en las existentes, así como por ser la calificación del suelo no urbanizable de protección de paisaje.
En el mismo contrato se pactó igualmente la compraventa por parte de la víctima del equipamiento y ajuar interior y exterior existente en el conjunto de apartamentos, necesario para realizar la actividad de alojamientos de turismo rural, por un importe de 40.000 euros, que abonó al acusado.
El acusado, conocedor de la imposibilidad de cumplir el contrato suscrito, solicitó meses más tarde, el 4 de junio de 2015, licencia municipal ante el ayuntamiento de Villaviciosa a nombre de la víctima, tras lo que fue incoado el expediente. El hombre reclama las rentas abonadas, que ascienden a 18.755 euros, y 40.000
euros abonados conforme al contrato, así como las cantidades invertidas en adaptar la vivienda particular, que ascienden a 15.000 euros.
Inicialmente la Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de estafa y solicitaba una condena de cuatro años de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo y el pago las costas causadas.
En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal solicitaba que el acusado indemnizara a la víctima con 40.000 euros por el contrato suscrito y no realizado, 18.755 euros por las cantidades abonadas en contrato y 15.000 euros y las
invertidas en adaptar la vivienda particular. Todo ello, más los intereses legales correspondientes.