El investigador del IGME-CSIC, Diego Baragaño. - IGME-CSIC
OVIEDO, 27 May. (EUROPA PRESS) -
Un equipo internacional de investigación liderado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) ha desarrollado un método innovador que permite distinguir con precisión la contaminación antropogénica --la generada por la actividad humana-- de los aportes naturales en suelos afectados por actividades metalúrgicas.
La investigación, realizada en un área históricamente contaminada por una fundición de zinc en Avilés, demuestra que la separación magnética, combinada con el análisis de isótopos estables de plomo (Pb) y cadmio (Cd), mejora notablemente la identificación del origen de los metales presentes en el suelo, según ha informado el CSIC en nota de prensa.
El investigador Diego Baragaño ha explicado que la novedad del trabajo reside en "la importancia de conocer los niveles base de metales para poder identificar si hay contaminación y cuáles son las fuentes de la contaminación".
"Es un avance en las técnicas forenses ambientales, una disciplina en la que el empleo de isótopos de plomo es habitual, ya que no existe fraccionamiento isotópico, y por tanto actúan como una huella dactilar", ha explicado.
Otro de los hallazgos del estudio es la posibilidad de conocer el fraccionamiento isotópico de otros elementos, como el cadmio, que es un contaminante, pero que, como su concentración en la roca es muy baja, es "casi imposible" de determinar.