Publicado 15/06/2016 17:56CET

"Los paneles explicativos al aire libre son más efectivos que un gran centro de interpretación"

Antonio Cendrero
UC

El catedrático emérito de la UC habla en la sede de los Cursos de Verano de Camargo sobre el potencial del patrimonio geológico

SANTANDER, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Antonio Cendrero, catedrático emérito de Geodinámica Externa de la Universidad de Cantabria (UC), ha asegurado que es posible promocionar y realzar para el turismo el patrimonio geológico de un municipio, de una comarca o de una región "interviniendo lo mínimo y huyendo de esas grandes actuaciones que suelen ser intrusivas" y que "cuestan mucho dinero" a los contribuyentes.

En este sentido, el experto ha subrayado que "normalmente son más efectivos y baratos unos paneles explicativos al aire libre que un gran centro de interpretación, que requiere de un gran esfuerzo de inversión y personal y que suele romper el paisaje".

El también académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, que este jueves impartirá en el Salón de Actos del Centro de Empresas de Camargo, en el marco de los Cursos de Verano de la UC, la conferencia 'El patrimonio geológico como recurso; su expresión y potencial en Camargo', a partir de las 19 horas, destacó en este sentido "la dinamización turística que está experimentando" Costa Quebrada, en los municipios de Santa Cruz de Bezana y Piélagos.

A su juicio, la "iniciativa ciudadana" de poner en valor este recurso natural mediante el uso de paneles explicativos y senderos ha desembocado en la puesta en marcha de un itinerario específico que ha derivado en la consolidación del Parque Geológico como "recurso turístico", un "atractivo" que los dos Ayuntamientos "están dispuestos a aprovechar" para fomentar lo que se denomina "turismo verde o ambiental".

Unos recursos que también están presentes en Camargo, municipio sobre el que versará la ponencia que ofrecerá Antonio Cendrero y donde pondrá de manifiesto los "importantes elementos geológicos" con los que cuenta esta zona del área metropolitana de la Bahía, asesorado por el catedrático del IES Ría del Carmen y experto de la zona, Javier Barba Regidor.

En este sentido, señaló el diapiro del municipio, que sirve para ilustrar "cómo y por qué existe la bahía de Santander", un "conjunto de rocas blandas y solubles que ascienden atravesando y fracturando las piedras que hay por encima y permitiendo que la mar y los ríos erosionen con más facilidad y se forme una ensenada, una depresión amplia como en este caso", explicó.

Asimismo, indicó que otro de los rasgos fundamentales del valle son las "famosas calizas" de Escobedo. "Tienen un alto contenido en fósiles y se disuelven con relativa facilidad, lo que ha dado lugar a cuevas tan importantes como la de El Pendo y a formas muy atractivas en la superficie, lo que se conoce como morfología kárstica", añadió. Por último, también dedicará tiempo al Pozón de la Dolores, una laguna declarada Área de Interés Natural Sobresaliente.

Según el inventario que se puso en marcha hace unos años por un equipo de expertos entre los que se encontraba el catedrático de la UC -"que se ha ido puliendo y revisando con el tiempo", recalcó-, en Cantabria hay alrededor de 200 espacios de interés de diferente importancia y calidad.

Algunos "por todos conocidos", como Cabárceno o el Soplao, y otros que ya cuentan con "propuestas concretas de actuación, proyección y valoración", apuntó el académico, que insistió en que se trata de "iniciativas de bajo presupuesto". De este modo, puso como ejemplo el Antiguo Valle Glaciar del Alto Miera, subiendo el Puerto de Lunada que, a su entender, "tiene un gran potencial para atraer a visitantes y senderistas y que solo necesitaría una actuación mínima en el paisaje".

CAMINO LEBANIEGO

Algo similar a lo que podría realizarse a lo largo del Camino Lebaniego, donde existen "una serie de elementos interesantes", como es el caso del valle de Lebeña o las sierras planas de Pechón y Prellezo, que "requerirían de poco esfuerzo económico" y "contribuirían a integrar también el paisaje y el patrimonio geológico en lo que supone la ruta en sí", comentó.

Cendrero recalcó que aunque "a veces los procesos naturales acaban con el patrimonio geológico", tal y como sucedió en Santander "con La Horadada o el Puente del Diablo", hay ocasiones en las que "es posible que la intervención y la protección humana evite su destrucción".

En este punto aludió a la formación de El Camello, en el Sardinero, donde dijo que podría prevenirse su "posible destrucción por factores meteorológicos adversos. De momento yo no he visto signos evidentes de inestabilidad o riesgo pero costaría muy poco anticiparse y establecer un sistema de vigilancia para evitar una posible tragedia", concluyó.