Una efigie de Rodrigo Gómez de Rozas, Pieza del Mes del Aula de Patrimonio de la UC

Se encuentra ubicada en la iglesia de San Fausto de La Revilla de Soba

Escultura Funeraria
CEDIDA
Europa Press Cantabria
Actualizado: viernes, 8 julio 2011 15:06

SANTANDER, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

Uno de los numerosos ejemplos de esculturas funerarias de Cantabria se encuentra en la iglesia de San Fausto de La Revilla de Soba. Se trata de la efigie de Rodrigo Gómez de Rozas que en julio es objeto de la atención de la Universidad de Cantabria (UC), a través de la iniciativa 'La Pieza del Mes', del Aula de Patrimonio promovida por el Vicerrectorado de Difusión del Conocimiento y Participación Social.

La web de la Universidad (http://www.unican.es/Aulas/patrimonio) ya dispone de un completo dosier informativo redactado por Isabel Cofiño Fernández, doctora en Historia del Arte por la UC, que permitirá a los curiosos conocer un poco mejor esta particular obra de arte.

La iglesia de San Fausto se construyó entre 1655 y 1658 sustituyendo al antiguo templo, que por esas fechas se encontraba en estado de ruina. Su fundador fue don Rodrigo Gómez de Rozas, caballero de la Orden de Santiago, Caballerizo de Su Majestad y Regidor Perpetuo de la villa de Madrid, tal y como recuerda la inscripción que recorre la capilla mayor del templo.

El dosier destaca que Gómez de Rozas fue impulsor de otras obras en el valle de Soba, como la edificación de la ermita de Tonllar, de la escuela que se levanta frente a la iglesia de San Fausto y de varias casas particulares.

A cambio de ceder sus bienes para la construcción del nuevo templo, el concejo concedió a don Rodrigo el patronato de su capilla mayor, con licencia para poder enterrarse en ella, pero no el patronato pleno del edificio, al denegarle el poder de presentación de los beneficiados, que debían ser nombrados por el arzobispo de Burgos.

En cuanto al estilo artístico, la escultura funeraria de don Rodrigo Gómez de Rozas "es un claro exponente de la trascendencia que tuvieron para este tipo de representaciones los túmulos reales de El Escorial, a partir de los cuales se generalizó la representación del difunto bajo arcosolio en actitud orante, ante un reclinatorio, vestido con ropajes y objetos propios de su cargo y acompañado de inscripciones laudatorias".

EXALTACIÓN DEL EFIGIADO

Como curiosidad, La Pieza del Mes pone de relieve que, a pesar de que las Constituciones Sinodales dictadas en 1575 por el arzobispado de Burgos prohibieron adornar las tumbas del interior de los templos con esculturas funerarias, la abundancia de piezas en Cantabria demuestra el escaso cumplimiento que tuvo dicha prohibición.

Así, a lo largo de los siglos XVII y XVIII en La Montaña proliferaron este tipo de representaciones, que cumplían la función religiosa de exaltar las virtudes piadosas del efigiado, al tiempo que garantizaban la perpetuación de su memoria y de la de su linaje para la posteridad.

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