SANTANDER, 27 May. (EUROPA PRESS) -
Los Ballets del Trockadero de Monte Carlo actuará este viernes, 27 de mayo, y el sábado, día 28, en la sala Argenta del Palacio de Festivales de Santander, donde los "fornidos muchachos de pelo en el pecho" de la compañía harán su parodia de la danza clásica "vestidos de sílfides".
Los bailarines Fernando Medina y Raffaele Morra han presentado, en rueda de prensa, el programa que traerán a la capital cántabra, y que será diferente cada día, por "si alguien quiere repetir", para que no le den "el mismo plato".
Acompañados por el director del Palacio de Festivales, Juan Calzada, han explicado que el repertorio del viernes incluye una parodia de 'El lago de los cisnes', la "obra maestra" del ballet clásico y, al mismo tiempo, el "caballo de batalla" de los Trockadero.
El grupo, --que surgió en 1974 con tres bailarines mientras que en la actualidad cuenta con 16--, ofrecerá después un segundo paso a modo de "sorpresa", para seguir con 'Gor for Barroco', con música de Bach, y con 'Paquita', también del repertorio ruso.
Ya el sábado, los chicos del Trockadero ofrecerán sus parodias de 'Les Sylphides', con música de Chopin y que mezcla elementos propios del romanticismo, como seres sobrenaturales o "frágiles" damiselas. Así, se van a poder ver "fornidos muchachos de pelo en pecho disfrazados de sílfides".
'Le gran pas de quatre' gira en torno a la rivalidad entre cuatro bailarines, que crearán un ambiente en el que la "atmósfera se puede cortar con cuchillo y tenedor".
Se trata, a juicio de sus protagonistas, de la obra que más "divierte" al público, con trajes de color "rosa chicle". En 'La boda de Raimunda' también ser verá "mucho tutú", ya que es un espectáculo "bien vistoso" y "muy colorido".
Medina y Morra han recordado que la compañía surgió en 1974 en Estados Unidos, de madrugada y en el off-off Broadway lofts. Sus fundadores "de danza conocían poco" y bailaban "por hobby", ya que eran más cómicos y se dedicaba a parodiar espectáculos.
Tras su creación, el grupo recibió críticas favorables y se dio a conocer, recorriendo el mundo. Así, ha actuado en los teatros internacionales más importantes, incluso en el Variety Performance Real, ante el príncipe Carlos.
Los bailarines representan los papeles masculinos y femeninos en un estilo de humor que combina la parodia del ballet, lo que representa y la comedia física, para mostrar así las habilidades de los artistas intérpretes.
Gran parte del humor está en ver a bailarines --todos ellos profesionales-- realizar funciones normalmente reservadas a las mujeres, el uso de tutús y baile en punta.
Además de la danza clásica, también incluyen entre sus parodias obras de ballet contemporáneas y piezas más modernas. Pero el espectáculo sigue siendo el mismo: "hombres en tutú, puntas y pestañas postizas".
Por lo general, se basan en obras clásicas, sacadas del repertorio clásico, especialmente del ruso, piezas la mayoría de las veces conocidas por el público pero también otras "olvidadas" que es "divertido sacar a la luz". En ocasiones les han propuesto también espectáculos para parodiar.
ESPACIO REDUCIDO PARA LA IMPROVISACIÓN
En cuanto a su puesta en escena, los bailarines admiten que hay espacio para la "improvisación", aunque éste es "muy reducido", por lo que tienen que ensayar mucho. También les sirve observar sus propios espectáculos.
Los Ballets del Trockadero, que tienen su anecdotario "bien nutrido", defienden la parodia como una forma de conocer y acercarse a la danza clásica, válida tanto para "amantes" como "odiantes" de esta disciplina.