SANTANDER, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los médicos han abogado por un equilibrio entre sus valores humanos y los avances científicos a la hora de atender a los pacientes, con quienes confluyen con frecuencia conflictos éticos, no por discrepancias en lo que se viene a llamar "hechos", sino por cuestiones relacionadas con el "valor", debido a la pluralidad de la sociedad.
En este escenario, al profesional sanitario, que necesita gestionar de modo correcto estos conflictos de valor, se le plantean dos retos principales "a veces difíciles de cuadrar": buscar la excelencia en su gestión y, al mismo tiempo, hacer un uso responsable de los recursos.
"La formación en Bioética juega, en la actualidad, un papel muy importante porque el profesional debe tener en cuenta los valores del paciente para que sus decisiones sean correctas y de calidad", ha destacado el doctor Tomás Cobo, presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, durante su intervención en la Jornada-Debate 'Retos éticos en Atención Primaria'.
Esta jornada, organizada por la Fundación de Ciencias de la Salud y la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) con la colaboración del Colegio Oficial de Médicos de Cantabria y GlaxoSmithKline (GSK), se ha celebrado en la sede del órgano colegial cántabro.
En ella, Cobo también ha resaltado que, "por encima de todo, el médico tiene que mantener sus valores humanos, pero sin olvidar los avances científicos" y ha recalcado la importancia de diferenciar entre moralidad y ética, pues "la primera ha sido cambiante a lo largo de la historia, mientras que la ética es el equilibrio entre una mente clara y un corazón tierno".
En el acto de inauguración de la jornada-debate, el doctor José Francisco Díaz, director general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, ha hablado del "compromiso de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales en promover y fomentar el desarrollo de la bioética en nuestra comunidad, apoyando iniciativas como la de la Fundación de Ciencias de la Salud, los cursos de formación en este campo y la elaboración de una legislación que permita llenar el vacío existente, creando y regulando el funcionamiento de los comités de ética asistencial".
La excelencia es uno de los retos éticos más importantes de nuestro sistema sanitario. "Este objetivo se podría alcanzar cuando cada profesional se lo proponga de manera individual", ha apuntado el doctor Víctor J. Suberviola, coordinador del Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFiC), durante su intervención.
En este contexto, "se hace necesaria la implementación de estrategias organizativas y de coordinación que persigan esta meta y que cuenten con la participación de la población a la que se atiende", apunta el experto.
"Un médico no se puede conformar con dar un buen tratamiento a su paciente, sino que debe proporcionarle el mejor que exista", añade. Por otro lado, la búsqueda de la excelencia "es una obligación de todas las empresas (especialmente las sanitarias), que exigen eficiencia y calidad en sus actuaciones".