Publicado 13/01/2015 19:29CET

CANTABRIA.-Tribunales.- Confirman los 6 meses de cárcel a una mujer que rompió una botella en la cabeza a su exesposo

Por un delito de violencia doméstica, en modalidad de lesiones

SANTANDER, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial ha confirmado los seis meses de prisión para una mujer que le partió una botella de cristal en la cabeza a su exesposo, tras encontrarse con él en una discoteca de Santander.

Según se relata en la sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia, los hechos ocurrieron el pasado 19 de enero de 2014, sobre las 5.15 horas, cuando la acusada KR.N.M. y su exesposo, que tenía vigente una orden de alejamiento de su esposa, se encontraron "casualmente" en una discoteca de la calle Guevara de Santander.

La sentencia de la Audiencia considera probado que, en un momento dado, ella le golpeó por detrás con un objeto de cristal, un vaso o una botella, agresión que el hombre "intentó repeler", agarrando a la acusada por la muñeca.

Los dos cayeron al suelo, momento en el que intervinieron terceras personas. En la sentencia, se señala que "en algún modo" queda probado que el hombre agrediera a la acusada.

Por estos hechos, el exmarido de la acusada sufrió tres heridas inciso contusas en la oreja derecha mientras que la acusada presentaba ese día edema en labio superior; irritación en la parte posterior de un hombro, herida incisa en la parte de atrás del brazo, herida en el pie y en el pulpejo en el primer dedo de la mano derecha.

El Juzgado de lo Penal Número 5 de Santander condenó por un delito de violencia doméstica, en modalidad de lesiones, a la mujer y absolvió al hombre, al que inicialmente se acusaba también por lo msimo.

Además de la pena de prisión, fue condenada a una orden de alejamiento y comunicación del exmarido de dos años y a indemnizarle con 400 euros.

La condenada KR.N.M. recurrió esta sentencia para reclamar la condena de su esposo y, a la vez, ser absuelta ella del delito al, a su juicio, concurrir las eximientes completas de "estado de necesidad o de miedo insuperable".

Según explica la Audiencia en su sentencia, la mujer señalaba en su recurso que la "credibilidad e imparcialidad" de los testimonios de los testigos que declararon en el juicio debía "de ser puestas en tela de juicio".

Además, alude a la existencia de informes médicos que indican que ella también resultó lesionada y también a la condena anterior que pesaba sobre su exesposo por violencia de género contra ella.

Además, la mujer afirmaba que su exesposo estaba en la discoteca ese día porque sabía que ella la frecuentaba y aseguraba que fue él el que le dijo que se acercó a ella y le dijo que se fuera, al tiempo que la propinaba un puñetazo en los labios y la insultaba.

Es por ello que, según señalaba, ella no tuvo "más remedio" que coger una botella y rompérsela, cayendo ambos al suelo.

Tanto el Ministerio Fiscal como el exposo, que en un inicio fue acusado, expresaron en contra del recurso y pidieron la confirmación de la sentencia.

Frente a los argumentos de la acusada, la Sala considera que los del exmarido y de los testigos son "más convicentes" y "verosímiles" y, para la Audiencia, hay detalles circunstanciales "que abundan en esta apreciación".

Entre ellos, destaca que fue el hombre y no la recurrente los que denunciaron los hechos y ella se limitó a acudir a declarar. "No parece lógico que quien acaba de resultar agredida por su ex esposo no acuda rápidamente a interponer una denucnia, máxime cuando ya lo ha hecho en otra ocasión", ha apuntado la Sala.

Además, afirma que "absolutamente todos los testigos" dicen que fue ella la que, viéndole bailar con otra mujer y, esgrimiendo dos botellas, se acercó y le rompió una contra la cabeza.

Respecto a las lesiones de la mujer, explica que la mayoría son características de una caída al suelo y apunta a que la del pulpejo del dedo pudo producirse al momento en que le rompió la botella en la cabeza al exmarido.

Además, mantiene que la del labio no fue por un puñetazo porque de ser así habría sido de "mucha mayor gravedad".

La Sala cree que la versión de la acusada "no se sostiene" y, al contrario de lo que ella mantiene, asegura que no está acreditado que los testigos del juicio sean amigos y familiares del agredido.

Por otra parte, la Sala califica de "sorpresiva" la petición de que se le aplique la eximiente por miedo insuperable y estado de necesidad, y señala que la petición no se pidió cuando se elevaron las conclusiones a definitivas en el juicio. No puede introducirse en vía de apelación una cuestión nueva que no ha sido objeto de enjuiciameinto", asevera.

Además, señala que no es posible que se condene a su exesposo porque para absolver la juzgadora se ha basado "en pruebas de naturaleza eminentemente personal", como las declaraciones de las partes o los testigos.

De esta forma, la Sala ha confirmado la sentencia de instancia, con la única excepción de la condena a costas para la acusada, que se revoca parcialmente, declarando la mitad de oficio.