SANTANDER, 29 (EUROPA PRESS)
La empresa cántabra de energías renovables Sonkyo Energy, del Grupo Sonkyo, ha acudido a la feria Power and Electricity, que se ha desarrollado del 23 al 25 de noviembre en Ghana (África).
Hasta allí se ha desplazado una delegación de esta empresa para mostrar en el continente africano el Windspot, su molino eólico que cuenta con el sistema patentado de paso variable, que incrementa su rendimiento al permitirle adaptarse mejor a las variaciones del viento en cada instantes.
Sonkyo Energy ha especializado su actividad en la energía minieólica, de menores dimensiones que la tradicional y más orientada a usos domésticos, instalaciones agrarias de tamaño medio*
En este sentido, el equipo de Sonkyo ha destacado que el Windspot ofrece soluciones para necesidades que se producen en África, donde existen grandes áreas sin electrificar.
Así, la energía miniéolica permite el bombeo de agua de tener comunicación desde muchas aldeas, o el poder instalar equipos frigoríficos en puestos médicos para poder mantener medicamentos y medicinas en buenas condiciones.
La alimentación eléctrica para torres de comunicación o plantas potabilizadoras de agua son otros de los usos del Windspot que podrían desarrollarse en África, donde los vientos pueden ser aprovechados en todo su potencial, y existen multitud de áreas sin electrificar.
Dentro de su proyección internacional, que incluye delegaciones en Estados Unidos, distintos países de Europa o Asia, Sonkyo Energy cuenta con distribuidores de su aerogenerador Windspot en países africanos como Madagascar, Marruecos, Kenia, Sudáfrica o Nigeria.
En breve van a instalarse dos aerogeneradores Windspot de minieólica en dos edificios ministeriales del Gobierno del Ghana, uno de ellos, el Ministerio de Energía.
Esta es la segunda feria a la que acudimos en el continente africano, adonde se regresará en 2012 para una nueva feria.
COOPERACIÓN Y RENOVABLES
Pero además, la huella de Sonkyo en África se plasma también en su apoyo a un proyecto de colaboración basado en el uso de enegías renovables en Turkana, región semidesética al norte de Kenia.
Allí, dentro de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa del Grupo Sonkyo, se ha instalado un sistema inteligente mixto de energías renovables desarrollado en colaboración con las empresas TIC cántabras Setelsa y Teican., El sistema consiste en un dispositivo que incluye un generador diesel, paneles solares y dos molinos eólicos Windspot.
Estas fuentes de energía están conectadas a un dispositivo electrónico inteligente que decide qué fuente es la que mejor se puede aprovechar en cada momento, en función de las circunstancias.
Con él, se atienden las necesidades de abastecimiento energético de la misión local de Loubcon una red de guarderías que asiste a 2.200 niños en Lobur.
El proyecto se desarrolla en colaboración con la comunidad misionera San Pablo Apóstol.
Además, Sonkyo cuenta con el apoyo de la empresa local de energías renovables Power Gen Technologies, con sede en Nairobi, que dará asistencia técnica y mantenimiento, además del asesoramiento a través de Internet que prestará Sonkyo Energy.
Con un coste total de 60.000 euros, este proyecto solidario se financia al 50 por ciento por Sonkyo Energy y la Fundación Rose de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), entidad que promueve la participación de empresas en la financiación conjunta de acciones solidarias y medio ambientales.
TURKANA
Turkana se encuentra al norte de Kenia y es uno de los distritos del país que más sufre los problemas del hambre y la pobreza extrema.
En esta región viven 1,8 millones de personas y el 74 por ciento sufre de inseguridad alimentaria por lo que no alcanza los niveles de consumo mínimos de alimentos. La expectativa de vida en Turkana es inferior a los 50 años.
Esta zona tiene condiciones ambientales difíciles, ya que es semiárida y son comunes las sequías durante grandes períodos y la escasez de agua potable, que dificulta la agricultura. Las temperaturas durante todo el año oscilan entre los 24 y 38 grados.
Allí trabaja la comunidad misionera de San Pablo Apóstol, que desde 1983 desarrolla proyectos en los campos de la salud, la nutrición, el agua y la agricultura. La misión de Lobur coordina todos estos proyectos de desarrollo.