Actualizado 24/03/2007 00:07 CET

(Ampl) El jurado declara culpable de asesinato con alevosía al septuagenario acusado de matar a su primo en Ruente

El fiscal pide que se le condene a 16 años de cárcel y la Defensa propone que sean 15

SANTANDER, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El jurado popular ha declarado culpable de asesinato con alevosía al septuagenario acusado de matar a su primo en Ruente tras una discusión por la propiedad de una casa. El jurado ha considerado probado que José Gómez Gómez, después de propinar varios puñetazos a su primo y, estando éste en el suelo semiinconsciente, cogió una bolsa de plástico, se la metió en la cabeza y le apretó el cuello, la boca y la nariz impidiéndole respirar y causándole la muerte.

Reconoce como atenuante la confesión de los hechos en el cuartel de la Guardia Civil, en el que se entregó voluntariamente el mismo día del suceso, pero rechaza en cambio que el acusado actuara en un estado de "agitación y cólera" y con "disminución de su inteligencia y voluntad".

A la vista de la decisión del jurado, cuyo veredicto se conoció cerca de las diez de la noche, el fiscal solicita para José Gómez Gómez una condena de 16 años de prisión. Por su parte, la defensa, que inicialmente calificaba los hechos como homicidio con las atenuantes de confesión y "obcecación" y pedía en principio una condena de siete años de cárcel, ha tenido que elevarla a 15, al ser considerados los hechos asesinato con alevosía.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial, en la que se han juzgado los hechos, deberá ahora dictar sentencia conforme al veredicto del jurado que, en cualquier caso, ha respaldado de antemano la posibilidad de que se proponga al Gobierno de la Nación un indulto parcial o total para el acusado, de 72 años de edad, y para que se apliquen, en su caso, los beneficios de la remisión condicional de la pena.

El veredicto del jurado popular considera probado por mayoría (con el voto de ocho de sus nueve miembros) que el 30 de enero de 2006, sobre las doce del mediodía y encontrándose el acusado en casa de su primo, de 80 años de edad, discutieron sobre la propiedad de la vivienda.

También cree probado el jurado, en este caso por unanimidad, que en el curso de la discusión José Gómez Gómez propinó "uno o varios puñetazos en la cara" a su primo, que cayó al suelo de espaldas y se golpeó la cabeza, sufriendo por ello una fractura craneal y una contusión encefálica y quedando "en estado de semiinconsciencia".

Después, según respalda unánimemente el jurado, el acusado "aprovechó" que su primo no podía defenderse y "queriendo acabar con su vida, cogió una bolsa de plástico, metió en ella la cabeza" de la víctima "y apretó fuertemente el cuello, la boca y la nariz, impidiéndole respirar, hasta causarle la muerte por asfixia y estrangulación".

El jurado respalda por unanimidad que la muerte del hombre se debió a la "asfixia y estrangulación a la que le sometió" el acusado, al que considera asimismo responsable material de dichos hechos.

ATENUANTES

Respecto a las atenuantes que proponía la defensa, de confesión y obcecación, el veredicto apoya la primera pero rechaza la segunda. Así, todos los miembros del jurado califican como probado que José Gómez Gómez "se presentó voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil" del Valle de Cabuérniga, el "mismo día de los hechos" y confesó "haber estrangulado a su primo tras una discusión".

En cuanto a la obcecación que, según la defensa, pudo condicionar la reacción del acusado, el jurado reconoce (por seis votos contra tres) que durante la discusión la víctima recriminó al acusado que hubiera "abandonado" a su madre, ya que José Gómez Gómez vivió 24 años en Venezuela, y mientras tanto fue su primo quien convivió con la madre del acusado.

La mujer, antes de fallecer y enferma de alzheimer, le traspasó todos sus bienes a su sobrino, incluida la casa que motivó la discusión entre los primos.

También considera probado el jurado que la víctima dijo al acusado que "le iba a matar y llegó a intentar coger un cuchillo del cajón de la mesa de la cocina", pero no lo logró al cerrar José el cajón "de golpe". Sin embargo, cinco de los miembros del jurado rechazan que esas palabras y esa actitud del fallecido llevaran al acusado a un estado de "agitación y cólera" y a matar a su primo "con disminución de su inteligencia y voluntad".