SANTANDER, 29 May. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Costas, ha licitado las obras de restauración de las marismas de Boo, en el término municipal de Astillero. El proyecto contempla la creación de un centro de interpretación. El importe previsto para la restauración de estas marismas es de 1.710.749 euros y el plazo para la finalización de las obras, una vez adjudicadas, de diez meses.
Con el objeto de conseguir un uso del entorno compatible e integrado de la zona, se creará un paseo aprovechando los caminos existentes que permita pasear a los vecinos de Astillero y permita la observación de las aves del entorno. Se construirá dejando tras de si la barrera vegetal de especies arbóreas y delante la de especies arbustivas y el talud con cubierta herbácea.
Tendrán una pendiente transversal del 2% para desaguar la escorrentía superficial hacia la marisma, y un ancho de tres metros. El camino junto a la ría y el que forma el límite Sur de la marisma tendrá una anchura de dos metros al no disponer de terreno para ampliarlo más.
En cuanto a la creación de las islas, tendrán formas irregulares y una altura en su cota máxima de dos metros sobre el nivel de agua en su pleamar. La longitud de la isla que quede continuamente emergida aún en pleamar será en torno a los 10 metros con un relieve suave, según informa el Ministerio de Medio Ambiente en un comunicado.
SIEMBRAS Y PLANTACIONES
Se sembrarán herbáceas rodeando el humedal y se plantarán árboles y arbustos con especies variadas. Las plantas estarán adaptadas a las condiciones de la zona y se evitará la plantación de especies de origen alóctono.
Las especies arbustivas se plantarán en los taludes de los caminos, en el estrato inmediatamente superior y estará compuesto por sauces arbustivos como la salguera (Salis atrocinerea), majuelos (Crataegus monogyna), tojos (Ulex europaeus) y escobón (Cystus scoparius), formando bosquetes o hileras. En la parte de la escollera que da a la marisma se plantarán dos hileras de arbustos, las más cercanas al agua compuesta por salguero y la más interna por majuelo.
Alrededor de los caminos se plantará una hilera de salguera o dos hileras, una de salguera y otra de majuelo. En cuanto a la plantación de árboles, se tendrá presente la salinidad del ambiente. Los árboles se plantarán en la parte interna de los caminos, la más alejada de la marisma y en ambos lados en los caminos interiores. Se colocará un árbol cada cinco metros. En la zona limítrofe con la ría, donde la salinidad es elevada, se plantarán ejemplares Taray (Tamaris gallica).
En la zona situada junto a la vía de FEVE, el arbolado cumplirá a su vez el papel de pantalla visual y sonora. Los árboles se dispondrán en línea, en tramos monoespecíficos con el orden: laurel (Lauris nobilis), arce (Acer platanoide) abedul (Betula alba) y fresno (Fraxinus excelsior), desde el extremo norte de la escollera.
En los taludes de la calle Miguel Hernández los árboles se plantarán en dos alineaciones. La superior, la más cercana a la calle, estará formada por dos tramos monoespecíficos de laurel y arce de menor talla y la inferior por fresnos y abedules.
En el camino perimetral del Sur de la marisma, que limita con el núcleo urbano se plantará una alineación de sauce blanco (Salís alba), por tratarse de la zona más húmeda y con mayor aporte de agua dulce. Del mismo modo esta especie también será utilizada para plantar en los bordes de los caminos interiores. Los eucaliptos vivos se respetarán en cualquier lugar de la marisma.
MOBILIARIO URBANO
Se procederá a la instalación de papeleras a lo largo de todo el recorrido y bancos de madera tratada cada 30 metros. Además se colocarán una serie de carteles informativos de dos tipos: unos de localización que indiquen las pautas de conducta a seguir por el itinerario y otros que den la información de lo que se puede ver. En total se intalarán 10 carteles.
En el cruce de caminos interiores, se dispondrá un observatorio de aves de madera tratada de 1,50x1,50 metros sobre una explanada de tierra. El observatorio estará orientado al noroeste. En la parte frontal se abrirán ventanillas (miradores) de 20 centímetros situadas 1,10 metro por encima del nivel del suelo.
El paseo que discurre paralelo a la ría, sobre el actual dique de escollera cruza en dos puntos sobre las actuales entradas de agua de la ría a la marisma. Para cruzar estas entradas de agua se disponen dos pasarelas peatonales de nueve metros de longitud y dos metros de anchura, de madera laminada.
Estas pasarelas están a una cota mayor que el paseo actual y no modifican las entradas de agua. Además se prevé la construcción de un pantalán flotante que comunique la Marisma de Boo con la Marisma Blanca por debajo del puente de la autovía A-68.
CENTRO DE INTERPRETACIÓN
Para la realización y ubicación de las actividades previstas en las marismas de Boo, se ha considerado necesario disponer de un establecimiento que sirviera de centro de visitantes y de centro de estudios. El edificio, que es de una sola planta, constará de dos aulas, una oficina, almacén, laboratorio y servicios, con una superficie de 250 metros cuadrados.
El lugar de ubicación se encuentra junto a la explanada de entrada a la Marisma Negra. Se urbaniza toda la zona de alrededor, y se dispone de una explanada de uso recreativo frente al edificio. Estas actuaciones forman parte de la política del Ministerio de Medio Ambiente para recuperar el litoral español, "respetando las características medioambientales y paisajísticas de cada zona y facilitando el uso y disfrute de la costa a todos los ciudadanos".