Actualizado 28/01/2007 14:42 CET

Caja Cantabria apuesta por fortalecer los recursos propios e impulsar la banca de empresas y de particulares

El presidente dice que la Caja debe "estimular y cooperar" con el Gobierno para desarrollar la industria, que "tiene dificultades"

SANTANDER, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

Caja Cantabria apuesta por conseguir un crecimiento "equilibrado", "fortalecer" los recursos propios e impulsar la banca de empresas y la banca de particulares. Esas son las líneas que deben marcar el futuro de la Caja, en opinión del nuevo presidente de la entidad, Enrique Ambrosio Orizaola, quien también reconoce la necesidad de incrementar los fondos destinados a Obra Social y subraya el papel que puede jugar Caja Cantabria en el desarrollo industrial de la región.

En una entrevista en Radio Nacional de España, recogida por Europa Press, el recién elegido presidente del Consejo de Administración, subrayó que la Caja "tiene que crecer equilibradamente" y eso pasa necesariamente por "fortalecer los recursos propios". El objetivo es alcanzar un coeficiente de solvencia "por encima del actual", que ronda el 10% y es ya "muy similar al de cajas estables y significativas" del país.

Una vez se mejore ese indicador, la entidad tendrá la "fuerza para seguir creciendo". Las áreas de negocio a las que se debe enfocar ese crecimiento son, a juicio de Ambrosio, la banca de particulares y la de empresas porque, según dijo, el mercado hipotecario, en el que se sustenta ahora buena parte de la cuenta de resultados, "no va a seguir" con los ritmos actuales de desarrollo.

Tampoco "va a renunciar" la Caja a su expansión fuera de la comunidad con la apertura de nuevas oficinas, pero no en la misma medida en que lo hacen otras cajas. Las estimaciones de Ambrosio se sitúan en "media docena más" de oficinas -actualmente hay 22 fuera de la región-, "pero tampoco sembradas lejos de la casa matriz" ya que, según reconoce, "de Madrid para abajo" la expansión "va a costar más que de Madrid para arriba".

La expansión se hará, por tanto, con un "sentido estratégico" y, desde luego, sin secundar la línea de otras cajas españolas, un sector que para 2007 prevé la apertura de 4.000 nuevas oficinas, cifra que el presidente de Caja Cantabria y catedrático de Organización de Empresas en la Universidad de Cantabria considera "desproporcionada" y le hace dudar sobre la posibilidad de "hacerlas rentables".

Lo que sí descarta Caja Cantabria son las fusiones con otras cajas. La entidad no rechaza colaborar -como ya hace- en determinadas operaciones, cuando el volumen de una caja no es suficiente para afrontarlas, pero las fusiones y la pérdida de "la raíz, la matriz y las peculiaridades" de Caja Cantabria, Ambrosio no las considera "prudentes". "Yo creo que eso no está contemplado en un horizonte ni siquiera de largo plazo", apostilló al respecto.

OBRA SOCIAL

En lo que se refiere a la Obra Social, el nuevo presidente de la entidad reconoce que habría que modificar el porcentaje de beneficios que recibe, pero matizó que para eso es necesario consolidar antes las reservas de la entidad.

"El porcentaje destinado a la Obra Social sobre los beneficios debiera de ser mayor, pero todos recordamos que Caja Cantabria en tiempos pasados atravesó tiempos difíciles (la necesidad de dotar a la entidad de recursos propios) que estamos a punto de dar por cerrados definitivamente", explicó Enrique Ambrosio.

Según dijo, cuando haya mayor tranquilidad y no se necesite impulsar tanto la dotación de reservas, "será el momento de crecer más rápidamente en la dotación de la Obra Social".

SECTOR INDUSTRIAL

Por otro lado, el presidente de Caja Cantabria y ex consejero de Industria reflexionó también sobre la situación de la economía regional, en concreto en lo relativo al sector industrial que, a su juicio, "tiene dificultades".

Una de las cuestiones que le preocupa sobre este sector es que entre las escasas empresas industriales existentes en la región "pocas tienen producto propio" y la mayor parte son "subcontratas de mayor o menor tamaño de las empresas finalistas" a las que surten con sus productos.

Desde su punto de vista, la industria necesita un "desarrollo tanto cuantitativo como cualitativo", pero resaltó que las ideas de "diversificación, generación de producto" y creación de más empresas con productos de "mayor valor añadido", son "fáciles de expresar, pero difíciles de concretar".

El papel de Caja Cantabria en todo este asunto puede ser, tal y como indicó, el de financiación de activos fijos y circulantes para que las empresas puedan desarrollarse y el de "estimular y cooperar con el Gobierno para que ese desarrollo industrial se produzca".

SUCESIÓN Y ESTABILIDAD

Enrique Ambrosio Orizaola sucede en la presidencia de la Caja a Jesús Cabezón, que ha dejado el cargo al ser designado candidato del PSOE a la Alcaldía de Santander. Para Ambrosio, se trata del mejor candidato y es el que "reúne el perfil en el momento actual".

"Cuando hace unos meses" la elección del candidato socialista era motivo de comentarios entre amigos "yo siempre decía que mi candidato era Jesús Cabezón", agregó el nuevo presidente de Caja Cantabria, quien aseguró que no ha pensado en la posibilidad de ser él candidato por el PSOE.

En cuanto a la cercanía de la cita electoral y la posibilidad de que interfiera en las buenas relaciones que todos los partidos políticos mantienen en lo que respecta a la entidad -donde el Consejo de Administración marca las líneas estratégicas pero la capacidad ejecutiva depende del equipo directivo-, Ambrosio descartó cualquier tipo de problema.

En sus palabras, el pacto en torno a la Caja "funciona de manera absolutamente fiel" y gracias a ello la entidad goza de una "buena salud" reconocida incluso en el Banco de España. "Como tantas veces emplearemos el sentido común y, si no fuera así, sería una catástrofe. Todos tenemos suficiente sentido común para que no se pongan de actualidad situaciones afortunadamente ya terminadas y pasadas hace muchos años", concluyó.