Archivo - Un bombero trabaja en la extinción de un incendio en Cantabria - GOBIERNO DE CANTABRIA - Archivo
SANTANDER 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Cantabria ha registrado 741 incendios forestales que han afectado a 15.725 hectáreas en los cinco primeros meses del año, según el avance provisional de 2026 con datos hasta el 31 de mayo. Son cifras que están "muy por encima" del promedio 2015-2024, que arrojan una media de 698 fuegos anuales y una superficie quemada de 10.513 hectáreas.
Han sido avanzadas este viernes por la consejera de Desarrollo Rural y Ganadería, María Jesús Susinos, al término de la Mesa del Fuego, en declaraciones a los medios en las que ha indicado que en lo que va de ejercicio la comarca Pisueña-Miera ha sido la más afectada, seguida de la de Saja y Soba.
Además, ante la previsión de temperaturas muy altas este sábado y domingo, ha adelantado que se va a activar el aviso y el nivel 2 del operativo contra incendios en las comarcas de toda la costa cántabra y en la de Liébana.
"Aunque ahora mismo nos encontramos en una época de bajo riesgo, las condiciones meteorológicas para este fin de semana apuntan a temperaturas muy elevadas y a previsión de tormentas", ha indicado la también titular de Pesca y Alimentación, para explicar que por ello a partir de las siete de la mañana de este sábado, 13 de junio, se activará el nivel de prevención y extinción de incendios.
CAMBIO CLIMÁTICO.
Susinos ha atribuido el balance provisional de fuegos en lo que va de año a factores como el cambio climático, ya que según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) primavera ha sido la más cálida en Cantabria desde 1961 y en abril se alcanzaron 32,8 grados.
"Cada vez hay más sequía, menos lluvias y temperaturas más elevadas en meses inusuales", ha evidenciado Susinos, para quien estos factores "favorecen incendios más virulentos y difíciles de controlar".
MÁS INCENDIOS Y MENOS SUPERFICIE QUEMADA EN 2025
Mientras, en 2025 se contabilizaron 768 incendios en la región --tres provocados por rayos y el resto intencionados--. Son 212 más que en 2024, pero con ellos ardieron casi 9.000 hectáreas (8.698), que son unas 1.500 menos respecto a las 10.239 del ejercicio anterior.
"En 2025 hubo más incendios que en 2024, pero ardieron menos hectáreas, lo que evidencia la eficacia de nuestro operativo", ha resaltado la consejera del ramo, que ha detallado que las comarcas más afectadas fueron Pas-Pisueña, con 194 incendios, y Besaya, con 132.
En cuanto a superficie, destacaron Pisueña-Miera (2.390 hectáreas), Pas (2.383) y Soba (1.043), y el mes de abril concentró el mayor número de incendios forestales (193), seguido de marzo (190).
PREVENCIÓN Y QUEMAS CONTROLADAS.
En su intervención en la Mesa del Fuego, la consejera del ramo ha destacado la apuesta por la prevención y extinción de incendios forestales del Gobierno de Cantabria, a lo que se destina este año 26,3 millones de euros.
En este sentido, ha subrayado el impulso a las quemas controladas como herramienta "clave" para reducir la carga vegetal y mejorar la gestión del monte.
En la actualidad hay 1.150 personas habilitadas y este año se están formando 197 nuevos participantes en cursos en la materia, dentro del programa dirigido a capacitar a profesionales como responsables de Quema Simplificada en Cantabria.
LA INTENCIONALIDAD, EL PRIMER PROBLEMA.
Con todo, la titular de Desarrollo Rural ha puesto de manifiesto que el principal problema de los incendios forestales en la región sigue siendo su carácter intencionado, dado que prácticamente la totalidad de los fuegos registrados tienen origen humano.
Por ello, ha llamado a la responsabilidad colectiva frente a estos delitos, y ha reiterado que Cantabria "seguirá apostando por la prevención, la formación y la coordinación institucional como ejes esenciales para reducir el impacto de los incendios forestales en nuestra comunidad".
La consejera ha estado acompañada en la reunión por el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, entre otras autoridades. En la Mesa del Fuego están representadas 40 administraciones públicas, entidades locales, organizaciones sindicales, empresariales y profesionales agrarias, organismos de investigación, grupos conservacionistas y colegios profesionales.