Policía Nacional en el centro de Santander - POLICÍA NACIONAL
SANTANDER, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a una mujer como presunta autora de delito de hurto cometido en el domicilio donde trabajaba como empleada de hogar, a la que se atribuye el robo de varias joyas de oro, bisutería, una videoconsola, unos auriculares y dinero, en concreto 3.150 euros.
Un vecino de la capital cántabra acudió el pasado sábado, 14 de marzo, a la Jefatura para denunciar que en los últimos días los miembros de la familia se habían dado cuenta de que les faltaba dinero, varias piezas de bisutería y unos auriculares.
El denunciante detalló que el dinero sustraído ascendía a 3.150 euros y que eran ahorros de sus dos hijas, que los tenían ocultos de forma discreta en sus respectivas habitaciones.
Según indicó, además de los integrantes de la familia únicamente accedía a la vivienda una empleada de hogar que había comenzado a trabajar el pasado mes de diciembre.
Se daba la circunstancia de que, a los pocos días de comenzar su actividad laboral, habían echado en falta el juego de auriculares, y en los últimos días se habían percatado también de la sustracción de la bisutería y del dinero.
El grupo de investigación identificó a la empleada de hogar y constató que ésta había llevado en enero una pulsera de oro a una empresa de compraventa de este tipo de productos.
Fue entonces cuando los investigadores llamaron a la esposa del denunciante, que reconoció la joya como suya. También añadió que habían revisado nuevamente el domicilio y echaban en falta otras tres piezas de oro y una videoconsola.
Así, los agentes localizaron y detuvieron a la empleada del hogar, que permaneció en dependencias policiales hasta pasar a disposición judicial, donde se decretó su puesta en libertad.
Ante este tipo de hechos, la Policía ofrece una serie de consejos como realizar fotografías detalladas de todas las joyas y objetos de valor para tener una documentación gráfica, anotar los números de serie o inscripciones que llevan para poder aportarlos en denuncias, e intentar guardar tanto éstos como el dinero en lugares seguros y de difícil acceso.