SANTANDER 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
Esta madrugada se registraron en Cantabria rachas de viento que superaron los 160 kilómetros por hora, lo que ha provocado numerosas incidencias en toda la región, entre ellas cortes de carretera por árboles caídos, y chimeneas y otros elementos externos de los edificios arrancados.
Fuentes de la Dirección General de Protección Civil del Gobierno de Cantabria confirmaron a Europa Press que en torno a las 3,15 horas de la madrugada el viento superó los 160 kilómetros por hora, una velocidad muy superior a la esperada, ya que el Instituto Nacional de Meteorología anunciaba en su previsión vientos de hasta 90 kilómetros por hora.
En Santander, los principales daños han sido provocados por la caída de árboles sobre coches y carreteras. Según informaron a Europa Press fuentes del Cuerpo de Bomberos, un agente de la Policía Local tuvo que ser trasladado a Valdecilla después de que un árbol le cayera encima cuando iba hacia su casa. Previamente, otro árbol cayó sobre el coche en el que patrullaba el mismo agente.
Los bomberos han recibido esta noche y a primera hora de la mañana hasta medio centenar de avisos, algunos de ellos por chimeneas desprendidas que corren riesgo de caer a la vía pública.
En Camargo, el viento ha arrancado varios árboles, cortando carreteras en el Barrio La Estrilla de Igollo y El Carmen, en Revilla. Tanto los árboles como la caída de tejas y otros elementos han causado daños en vehículos. En la zona de Cros, el viento ha arrancado una cristalera de las nuevas oficinas de recaudación del Ayuntamiento y una galería de un edificio situado frente a las piscinas, según la información facilitada por la Policía Local.