Actualizado 18/06/2013 13:25

Los vecinos de Sebrango "lo tienen mal" para volver y los de Los Llanos dependen de la próxima evolución del argayo

Argayo en Sebrango
112

El alcalde de Camaleño afirma que "parar" el argayo es "imposible"

SANTANDER, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Camaleño, Óscar Casares, ha afirmado que los vecinos del pueblo de Sebrango, que fueron desalojados el pasado viernes por el argayo, "lo tienen bastante mal" para volver, y los de Los Llanos, desalojados entre la noche del domingo y este lunes, dependen de la evolución del mismo en los "dos, tres o cuatro" próximos días.

En declaraciones a Europa Press, Casares ha subrayado que la evolución del argayo es "imprevisible", aunque los técnicos podrán ofrecer información "más concreta" en este plazo de unos cuatro días.

El regidor ha explicado que al desalojo de Sebrango se ha sumado en las últimas horas el de los aproximadamente 40 vecinos de Los Llanos, que han sido realojados, la mayoría en casas de familiares y amigos, mientras que el resto lo ha hecho en hoteles facilitados por el Ayuntamiento.

Unos vecinos cuyos ánimos están "bastante mal". "La gente deja su casa, deja su negocio, deja su vida atrás y está con la incertidumbre de no saber qué va a encontrar si al final el argayo baja", ha comentado.

El alcalde ha indicado que en la tarde de este lunes se establecieron puntos de vigilancia conectados con 'walkie talkies' con la Guardia Civil para cerrar la carretera general "en el caso de cualquier anomalía". "Estamos conectados con todos para cortar la carretera en cuestión de segundos si observamos cualquier cosa", ha apostillado el regidor.

Unas medidas preventivas que continúan este martes y hasta que los técnicos no instalen las suyas, que permitirán una vigilancia "más electrónica", ha indicado Casares.

Sin embargo, no hay una estimación de cuándo podría bajar el argayo, si es que lo hace. "Es una cosa imprevisible", ha asegurado el alcalde, que ha puntualizado que "lo mismo puede haber posibilidades de que se pare y esté inactivo X tiempo, como de que arranque ahora mismo".

"Se sigue moviendo y hasta que no calculen la velocidad a la que se mueve, si se va deteniendo o cómo va evolucionando,... Es muy difícil y ellos dicen que es imprevisible", ha insistido.

En este sentido, ha indicado que los vecinos de Sebrango "lo tienen bastante mal" para regresar a sus hogares pues se han producido "daños graves en alguna casa" y no hay acceso. "Eso es más complicado", ha apostillado.

En el caso del pueblo de Los Llanos la vuelta depende de la evolución del corrimiento de tierras en los próximos cuatro días, cuando los técnicos dispondrán de más datos. "Si no se ha movido ya, creemos que puede aguantar más tiempo", ha comentado, aunque ha insistido en que es necesario esperar a que éstos "valoren" la situación, con lo que no está previsto que los vecinos regresen en "varios días".

Unas medidas de desalojo que "en principio" no afectarán a más pueblos de Camaleño, que, en función de lo que suceda, considera "una opción" solicitar la declaración de zona catastrófica.

El alcalde ha subrayado que, en esta actuación, "lo primero" ha sido evitar posibles daños a personas, que es el "principal objetivo", y ha remarcado que "parar" el argayo es "imposible". "No hay ninguna medida" para ello, ha recalcado, así como que desde el Ayuntamiento se está haciendo "todo lo que en nuestra mano es posible".

Además, ha recordado que el Gobierno de Cantabria se ha puesto a disposición del municipio con todas sus consejerías afectadas. "Estamos todos trabajando en evitar, en primera medida, daños humanos, y en segunda, en estar preparados para, en caso de que pase el argayo, tener todo preparado para inmediatamente empezar a trabajar y volver a la normalidad cuanto antes".