Actualizado 05/04/2011 16:37

Una de las acusadas de forzar a prostituirse a mujeres en Toledo y Madrid dice que llegaban engañadas

Juicio en la Audiencia Provincial de Toledo
EUROPA PRESS

Cuatro de los acusados dicen que "no se obligaba a nadie" y que las chicas "hacían lo que querían"

TOLEDO, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

F.N.A., una de las acusadas como presunta autora de un delito continuado contra los derechos de los trabajadores, prostitución y detención ilegal, por obligar a mujeres venidas desde Sudamérica a ejercer la prostitución en clubes de Toledo y Madrid en 2003, y que ejerció la prostitución en uno de ellos, ha asegurado que las mujeres llegaban engañadas a España y que se enteraban que tenían que ejercer la prostitución en este país.

Así se ha puesto de manifiesto en la primera sesión del Juicio Oral que se celebra en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo, donde han estado presentes siete de los nueve acusados por estos delitos, ya que una de las acusadas, T.R.I, se encuentra en paradero desconocido y el otro, J.M.S.P., principal acusado de los hechos y dueño de los clubes, murió por causas naturales.

Esta procesada, quien trabajaba en 2003 en el club 'Americano', situado en Santa Olalla (Toledo), ha apuntado que llegó de Paraguay tras ser captada por una mujer que llevaba una agencia en ese país. Además, ha dicho que a su llegada al club fue directamente a hablar con J.M.S.P. quien le retiró el billete de vuelta y el pasaporte.

Según esta acusada, el dueño de los locales les decía a las chicas nuevas que llegaban a los mismos que habían contraído una deuda de unos 5.000 euros por el billete de avión y por el "favor" de mantenerlas, y que tenían que pagar trabajando todos los días hasta que ya no hubiera clientes.

Así, ha explicado que la mitad de lo que ganaban era para el club, y la otra mitad para pagar su deuda, y ha añadido que se imponían multas a las trabajadoras por pelearse entre ellas o no ir donde las requerían. También ha dicho que salían del club "libremente", pero siempre acompañadas de J.M.S.P. y que no había candados en las puertas.

A todo ello ha unido, en contra de lo que mantiene el fiscal, que nunca fue consciente de que en su habitación estuvieran los billetes y pasaportes de dos de las chicas del local, que nunca reclutó ni vigiló a nadie y que, incluso, manifestó a otro de los acusados, K.V.C., que se quería ir y que éste sabía la situación por la que atravesaba.

"HACÍAN LO QUE QUERÍAN"

De otro lado, cuatro de los acusados han asegurado que las chicas "hacían lo que querían" y que "no se obligaba a nadie" a nada. Así, la acusada N.C.C, quien trabajaba en el club 'Skándalo', situado en Nava del Rey (Madrid) en 2003, aunque ha reconocido que este club se practicaba la prostitución, ha señalado que las chicas llegaban allí por su cuenta y ha negado que no pudieran salir libremente de los locales, afirmando que en ellos no había ni candados ni cerrojos.

Respecto a las multas que supuestamente se imponía a estas mujeres por no hacer lo que se les pedía, según la acusación del fiscal, esta acusada ha manifestado que ese tipo de "castigo" no existía y que si los testigos afirman que ella era quien ponía esas multas era "por envidia", ya que ella pasó de ser chica de compañía a camarera del local.

Del mismo modo, ha apuntado que estas mujeres cobraban todas las noches por los servicios prestados y que siempre se quedaban con una parte, menos lo que se les cobraba en manutención y alojamiento por vivir en el local. Así, ha negado también que ella fuera la persona a la que le entregaban el dinero para pagar la deuda que supuestamente las chicas habían contraído con el dueño del local, y que a veces lo guardaba porque las habitaciones "no eran seguras".

En la misma línea se ha pronunciado K.V.C, quien trabajaba también en 2003 de camarero en el club 'Americano' y que, aunque llegó para limpiar y ser cocinero, más tarde pasó a servir copas tras la barra del bar. Este acusado ha dicho que en el club podía haber entre seis y ocho chicas que ejercían las prostitución de forma voluntaria y que podían abandonarlo "libremente".

Ha asegurado que no se encargó nunca de supervisar a las chicas ni controlarlas porque era solamente camarero. Además, ha afirmado no tener conocimiento de que a las chicas se las pusieran sanciones, que él no se encargó de traer a ninguna a España y que solamente llevaba la contabilidad de la barra del bar.

HACÍA LO QUE LE MANDABAN

Por su parte, el acusado J.L.C., quien trabajaba en el club 'Skándalo' de camarero en 2003, ha apuntado que en este establecimiento había entre cinco y diez chicas ejerciendo la prostitución y que él, a parte de sus labores detrás de la barra, hacía lo que el fallecido J.M.S.P. le mandaba, como recoger a mujeres en los aeropuertos de Madrid o Lisboa.

También ha dicho en su interrogatorio que a ninguna de las chicas se les obligaba a nada, que no se las retiraba el pasaporte o el billete de vuelta a su país y que cobraban siempre al final de la noche su dinero, del que se descontaba seis euros en gastos de manutención y alojamiento.

Por otra parte, la acusada C.E.I.A. que también trabajó en el 'Skándalo' en 2003, primero ejerciendo la prostitución y luego de camarera y haciendo labores de limpieza, ha señalado que las chicas podían salir de local libremente y que no había multas ni normas para ellas.

En cuanto al dinero recaudado por las labores de prostitución de la chicas contratadas en esto clubes, estos cuatro acusados han señalado que ninguno de ellos se encargaba de recaudarlo y que esa labor era del dueño del los establecimientos, quien se encargaba de todo, han añadido.

NO SABEN SI IBAN A EJERCER LA PROSTITUCIÓN

Durante la visa también ha sido interrogado el acusado L.M.C. quien regenta dos locales de hostelería en Salamanca y que conocía a J.M.S.P. porque fue empleado suyo. Así, aunque ha admitido que éste mandó a dos chicas a su hostal en 2003, ha añadido que desconoce si fue para ejercer la prostitución porque habitualmente entraba y salía del local mucha gente y porque se limitaba a alquilar habitaciones.

También ha sido interrogado el acusado M.A.D.Q., que ha reconocido haber ido al Aeropuerto de El Prat, en Barcelona, a recoger a una chica en 2003 por orden de J.M.S.P., y que lo hizo para hacerle un favor de amistad y no por dinero. Además, ha dicho que luego dejó a la chica en la Estación de Autobuses de Barcelona y que no sabía si iba a ejercer la prostitución o no.