TOLEDO, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
El recién elegido coordinador regional de Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Hernández, formuló hoy una serie de propuestas "para iniciar un cambio necesario en la política regional", ante la "desaparición" de la Consejería de Medio Ambiente en la última remodelación del Gobierno regional, que pasan por abrir el debate social y la participación ciudadana en la búsqueda de soluciones ante la crisis, a la que Ecologistas ve como "una oportunidad para dar un giro al sistema".
En rueda de prensa, Hernández también propuso retirar el proyecto de modificación de la Ley de Ordenación del Territorio y Actividad Urbanística de Castilla-La Mancha (LOTAU) y establecer una moratoria de nuevos planes urbanísticos hasta que esté aprobado el Plan Regional de Ordenación Territorial, o revisar la Estrategia Marco de la Energía con un planteamiento de reducción de emisiones a razón de un 10 por ciento anual hasta alcanzar los objetivos de Kioto.
Asimismo, planteó participar en el proceso de planificación hidrológica en marcha sobre la base del cumplimiento estricto de los objetivos de la Directiva Marco del Agua, para defender la calidad de vida de los ciudadanos "desde la coherencia y la defensa del ecosistema", y que se abandone el uso partidista de los conflictos relacionados con la política hidráulica.
Estas propuestas, explicó Hernández, se realizan después de hacer una valoración "a todas luces negativa" de la situación ambiental en la región durante los últimos seis meses, tras la remodelación del Gobierno de José María Barreda en septiembre, quien decidió eliminar la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, agrupando Medio Ambiente con Industria y Energía, bajo el mandato de Paula Fernández, quien "nos ha ofrecido más de lo mismo", lamentó.
Hernández estuvo acompañado por Roberto Oliveros, coordinador provincial de Toledo y uno de los miembros del Comité Regional, formado también por los coordinadores provinciales de Albacete, Jorge Julio del Olmo; Ciudad Real, Manuel Sánchez; Cuenca, Carlos Vigueta, y Guadalajara, Alberto Mayor.
En sus críticas a la gestión del Gobierno de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Hernández lamentó que las prioridades se siguen viendo en términos económicos, "y los gobiernos no valoran otras cuestiones, como el Medio Ambiente, porque la prioridad sigue siendo el dinero".
Explicó que el desarrollo de las sociedades tiene lugar en términos globales y que, cuando hay crisis, lo primero que se hace es recortar de los gastos menos importantes que "lamentablemente suelen ser las acciones sobre Medio Ambiente", criticó.
En este sentido, Hernández alertó que se trata de algo que no sólo acontece con el Gobierno de Barreda, "sino que está ocurriendo con otros gobiernos, como el de José Luis Rodríguez Zapatero, y es la misma filosofía del PP, la misma respuesta de la Unión Europea y de los organismos internacionales", criticó.
Sobre la decisión de José María Barreda de eliminar la Consejería de Medio Ambiente al conformar su nuevo Gobierno, indicó que "los peores presagios de Ecologistas se han quedado cortos", ya que se han agudizado los enfoques desarrollistas y economicistas de sus actuaciones, mientras que el Medio Ambiente y el desarrollo sostenible "no han dejado de ser meros adornos con los que suavizar un modelo de desarrollo agresivo contra el Medio Ambiente y los recursos naturales".
Castilla-La Mancha, prosiguió Hernández, tiene una serie de singularidades que la han hecho más vulnerable a la crisis, que se reflejan en los datos del paro y en la situación de Caja Castilla La Mancha (CCM), que sitúan a la región "entre las más afectadas y con peores perspectivas de España".
Barreda, criticó el coordinador regional de Ecologistas, "ha apostado por un crecimiento urbanístico desaforado, y por una política de fomento de grandes infraestructuras de transporte", que culmina con la "insostenibilidad" que se refleja en su política de aguas, "que ha terminado por enredarse con el debate del nuevo Estatuto de Autonomía y la apuesta fracasada y vergonzosa por el aeropuerto de Ciudad Real y el Reino de Don Quijote".
VALORACIÓN POR ÁREAS
En este punto, Miguel Ángel Hernández hizo una valoración de la gestión que se está realizando en las áreas que afectan al trabajo de la organización ecológica, como el sector de Infraestructuras, Urbanismo y Ordenación del Territorio, del que señaló que "sólo se ha visto ralentizado por la crisis, no porque el Gobierno haya reflexionado sobre su manera de enfocarlo".
Lamentó que se siga manteniendo "la misma política de siempre", con numerosas recalificaciones; aprobaciones de Planes de Ordenación Municipal (POM) "insostenibles" y Proyectos de Actuación Urbanizadora (PAU) "desproporcionadamente grandes y sobre terrenos con valores naturales o protegidos", o construcciones de nuevas autovías "aunque hayan sido rechazadas por motivos medioambientales, como el caso de Toledo-Ciudad Real-Córdoba o Cuenca-Teruel, apostando por el transporte en carretera en vez de por medios más ecológicos".
Para colmo, prosiguió Hernández, "cuando las leyes ponen límites razonables, se llega al exceso de cambiarlas para beneficiar a un proyecto ruinoso e insostenible", ejemplificando su idea con la modificación de la LOTAU "para permitir una serie de aprovechamientos urbanísticos hoy en día ilegales que se pretenden realizar en el aeropuerto de Ciudad Real".
POLÉMICA DEL AGUA
Respecto a la política del agua que lleva a cabo el Gobierno de Castilla-La Mancha, el coordinador regional de Ecologistas lamentó que se haya convertido en "una materia al servicio de los intereses de los partidos, fomentándose de forma consciente e irresponsable desde los diferentes gobiernos".
A ello se suma la incorporación de la derogación del trasvase Tajo-Segura en el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, que ha sido "un ejercicio de imprudencia movido por el oportunismo político que, lo que al final está consiguiendo es poner en peligro la aprobación del Estatuto y favorecer a los sectores proclives a los trasvases".
"Mientras la imagen que se lanza al exterior es la caducidad del trasvase, en Castilla-La Mancha se construye la conducción del Tajo a la llanura manchega o se silencia el proyecto de nuevo trasvase desde el Tajo medio, que no hace sino perjudicar las aspiraciones a un aprovechamiento sostenible del agua en Castilla-La Mancha", criticó.
Por otra parte, consideró "incoherente" que la Junta pida el cumplimiento del Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG), mientras se presiona al Ministerio para que oferte los 40 hectómetros cúbicos previstos para legalizar pozos sin que se haya cumplido con la obligación previa de adquirir derechos reales de agua por el triple de esa cantidad para aportar la recuperación del acuífero.
En materia de Industria y Energía subrayó que "mientras caminamos hacia la insostenibilidad" con iniciativas que siguen incrementando el exceso de emisiones de CO2 en Castilla-La Mancha, el Gobierno autonómico apuesta por un Pacto regional contra el cambio climático "que se queda en nada ante la evidencia de que el Gobierno pide de los demás lo que no está dispuesto a aplicarse a sí mismo".
Sobre Política Forestal, dijo que se está produciendo un agravamiento de los conflictos que provocan la caza; sobre Agricultura, resaltó la necesidad de una reforma, y sobre Medio Ambiente, destacó la "ausencia de acción, respuesta e iniciativa", ya que en los últimos meses no se ha conocido una iniciativa medioambiental de calado.