TOLEDO, 27 Jul. (EUROPA PRESS)
El vicepresidente primero de la Junta, Fernando Lamata, valoró hoy el acuerdo alcanzado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda con el jefe del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, para la financiación del Plan Especial del Alto Guadiana con 3.000 millones de euros, que será "perfectamente realizable" y permitirá recuperar ambientalmente el Acuífero 23, mantener la renta de los agricultores y desarrollar socioeconómicamente la zona.
En declaraciones a los medios después de recibir a los jóvenes estudiantes participantes de la Ruta Quetzal recordó que este Plan de reconversión afecta a medio millón de habitantes de una zona "muy dinámica" de la región, a un total de cuatro provincias de Castilla-La Mancha, y a 15.000 familias que viven de la agricultura y además, tiene una gran afectación, la ambiental.
De este modo, el Plan acabará con la sobreexplotación del Acuífero 23, salvando "las masas hídricas de nuestra Mancha para que puedan disfrutarla todas las generaciones" y para ello, insistió, era necesaria la financiación, no solo para la compra de derechos de agua o tierras, sino para establecer el desarrollo económico de las familias de estos pueblos con lo que era necesario planes sectoriales.
Recordó en este sentido Lamata, que la Junta ya planteó al Gobierno que estos planes eran "indispensables" para poder aprobar el Plan y que el Gobierno regional ofreciese su apoyo al mismo.
De otro lado, y acerca de la financiación central para el Plan de Empleo en Castilla-La Mancha, el vicepresidente primero, tras señalar que podrá reducir el desempleo femenino, afirmó que está ligado al desarrollo de políticas de igualdad que faciliten además la conciliación de la vida familiar y laboral, como el establecimiento del Plan de Guarderías y la Ley de Autonomía de las personas para atender a mayores y discapacitados.
Este asunto, reconoció, era la prioridad de Barreda en la reunión de ayer en el Palacio de La Moncloa, junto al Plan Especial del Alto Guadiana, y otros asuntos, como el protagonismo de la región en la negociación de la reforma de la OCM del Vino y el desarrollo de las políticas hidráulicas, por lo que, a su juicio, fue un encuentro "muy positiva", que supuso un "impulso y energía que nos va a venir muy bien en los próximos años".