Actualizado 15/08/2010 15:31

La "mayoría" de los médicos serían objetores si se practicaran abortos en centros públicos, según el Colegio de Médicos

Garrido cree que "aún siendo positiva la ley, podía haber sido mejor desarrollada" sobre las menores, donde es "un poco confusa"

TOLEDO, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Consejo Autonómico de Médicos de Castilla-La Mancha, Ramón Garrido, ha señalado que en el caso de que en un futuro se planteara realizar abortos en centros públicos de la región, "una enorme mayoría de los profesionales sanitarios se inscribiría en el registro de objetores de conciencia".

En declaraciones a Europa Press, Garrido ha explicado que, como no está previsto que la práctica del aborto se pongan en marcha en hospitales públicos, sino que se derivan a dos clínicas privadas en Ciudad Real y Albacete, "no es necesario que los profesionales se inscriban en el registro de objeción de conciencia".

Si bien, se ha mostrado convencido de que si las interrupciones de embarazo, acogiéndose a la nueva Ley del Aborto, se realizarán en centros públicos el número de objetos se multiplicaría. "Tengo la convicción de que una enorme mayoría de los profesionales sanitarios se inscribiría en el registro de objetores de conciencia", ha sentenciado.

Aún así, el presidente del Consejo de Médicos ha indicado que, cuando la ley llevaba 15 días en vigor "dos tercios de los ginecólogos se habían inscrito en el registro de objeción de conciencia", según le informó el consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, en la reunión que mantuvieron el pasado mes de julio.

Igualmente, Garrido ha destacado que la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que se viene aplicando desde el 5 de julio de 2010, "se está desarrollando con absoluta normalidad" en Castilla-La Mancha, puesto que "no se aprecian cambios con respecto a la normativa que existía". La nueva ley permite a las mujeres abortar hasta la semana 14 sin dar motivos.

De esta forma, ha apuntado que la voluntad de la Consejería de Salud y Bienestar Social es "seguir con la práctica del aborto como hasta ahora, es decir que no está previsto que se pongan en marcha en los hospitales públicos de la región"

MÍNIMOS CONFLICTOS POSIBLES

Por otra parte, respecto a la posibilidad de que médicos de atención primaria y de urgencias puedan inscribirse en el registro de objeción de conciencia junto a ginecólogos, matronas, anestesistas y enfermeras, Garrido ha indicado que la voluntad de la Consejería es que "la aplicación de la Ley cause los menos conflictos posibles".

"Si llegara a hacer falta, se consideraría la opción de que estos especialistas pudieran objetar", ha apuntado Garrido, quien ha resaltado que desde la Administración también se va a tener en cuenta a los médicos que tengan algún problema de conciencia al informar verbalmente sobre estos temas, al margen de la documentación escrita que se entrega al paciente.

Además, el presidente del Consejo de Médicos ha explicado que en la reunión con Fernando Lamata también se trató la "posibilidad de contar con otros profesionales sanitarios para esta labor asesora" de información sobre la práctica del aborto que exige la nueva Ley.

Por otra parte, Garrido ha recordado que "lo importante no es dónde, sino que las mujeres que decidan abortar puedan hacerlo con todos los medios a su disposición y con las mejores garantías". "Y eso se ha cumplido hasta la fecha y se va a seguir cumpliendo en virtud a los conciertos existentes con las clínicas privadas", agrega.

Finalmente, preguntado por la posibilidad de que jóvenes de 16 y 17 años puedan interrumpir su embarazo sin consentimiento paterno en algunos supuestos que permite la Ley, Garrido ha opinado que "aún siendo positiva la Ley, podía haber sido mejor desarrollada en algún punto como en éste, que está un poco confuso".