Perro guía - EUROPA PRESS
TOLEDO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
La ONCE ha reivindicado este miércoles, con motivo del Día Internacional del Perro Guía, el trabajo conjunto que deben realizar tanto estos animales como las personas a las que prestan servicio para conseguir convertirse en "una unidad" en la que ambos se muevan como uno solo.
La responsable de Servicios Sociales de ONCE en Castilla-La Mancha, Mónica Amat, ha explicado, en una entrevista con Europa Press, que este trabajo de adaptación entre perro guía y usuario es una labor que siempre hay que ir actualizando para que el perro no pierda sus condiciones de guía.
"El ajuste entre perro y usuario es largo. Es un ser vivo, un perrito, acompañando a un ser humano y tienen que hacer un trabajo de conocerse, de saber cómo es el carácter del uno y del otro para que poco a poco vayan adaptándose al ritmo de vida", ha señalado, explicando que el trabajo hecho en la fase de instrucción debe mantenerse por parte del usuario con "rigurosidad".
Amat ha detallado que la andadura de estos perros guía comienza desde que son cachorros, cuando son acogidos durante aproximadamente un año por familias educadoras que van comenzando la labor más básica de acostumbrar a los perros a tareas como ir al trabajo, subir al transporte público o entrar a un centro comercial.
A pesar de que Castilla-La Mancha cuenta con aproximadamente 30 usuarios de perros guía, estos desarrollan su educación con familias de Madrid, ya que el centro de entrenamiento de la Fundación ONCE del Perro Guía está ubicado en Moratalaz, por lo que de esta manera es más fácil poder hacer un seguimiento de la vacunación y revisiones médicas de estos animales.
Posteriormente, ha explicado, los perros pasan a manos de un entrenador, encargado de comenzar a enseñar a los perros el trabajo como guía, para, finalmente, pasar a un segundo instructor, que es quien perfecciona el proceso convirtiéndolos en la herramienta de ayuda que acaban siendo.
Un proceso de entrenamiento que, ha reseñado, puede alcanzar hasta el año y medio de duración, en función de las capacidades del can, pero que nunca termina ya que los propios usuarios deben seguir trabajando en su disciplina.
Este es, además, un adiestramiento costoso, ya que cada perro guía requiere una inversión de 40.000 euros --de los que el usuario no paga nada--. Además, para poder dar servicio a más usuarios, la ONCE tiene un convenio con una escuela de Rochester (Estados Unidos) que envía a España a entre 20 y 30 animales cada año.
De igual modo, no todas las razas sirven para convertirse en perros guía, ya que se necesita que entre sus cualidades estén el ser capaces de recibir órdenes, instrucción y disciplina, así como poder estar concentrados durante periodos largos de tiempo y que también posean "esa parte social y cercana" que haga más grata la convivencia entre guía y humano. Así, razas como labrador, golden o pastor alemán son las más utilizadas.
UN USUARIO EN FUNCIÓN DE CADA PERRO
Una vez los perros están listos para convertirse en guías, una particularidad destaca en el proceso, según ha comentado Mónica Amat, ya que no se elige a un perro en función de las necesidades del usuario sino al revés, desde Fundación ONCE para el Perro Guía escogen a la persona que es más adecuada para cada animal.
Además, ha comentado, quienes quieran acceder a tener un perro guía deben cumplir ciertos requisitos, como son usar el bastón o tener autonomía en el desplazamiento, así como garantías económicas y en la vivienda para poder mantener a su guía en las mejores condiciones.
Una vez perro y humano comienzan su andadura juntos es cuando empieza el verdadero proceso de adaptación entre ambos, en el que el primer año es especialmente "intenso".
NO TOCAR A LOS PERROS
Además, Mónica Amat ha aprovechado para hacer un llamamiento a la sociedad para que no acaricie ni distraiga a los perros guía cuando los encuentra por la calle, ya que en ese momento están trabajando y pueden distraerse.
"Si nosotros fomentamos que la gente toque a los perros se distraen y es un peligro, porque puedes chocarte contra una papelera o no te marca un escalón. Con ese gesto tan bonito de acariciar a un perro, a nosotros se nos hace más difícil salir a caminar por la calle", ha explicado.
Finalmente, la responsable de Servicios Sociales de ONCE en Castilla-La Mancha ha hecho hincapié en las situaciones que aún se dan en las que personas con deficiencia visual encuentran problemas para acceder al transporte público, restauración o tiendas por el hecho de ir acompañados de un perro, aunque ha reconocido que en la región no se han producido incidencias reseñables.
"Vamos avanzando", ha dicho, insistiendo en la labor de sensibilización necesaria para que los usuarios puedan ejercer su derecho a acceder a cualquier lugar acompañados de su perro guía.