Piden 25 años de cárcel para el presunto asesino de su socio en un pub de Albacete

Publicado 29/03/2019 17:27:59CET

ALBACETE, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete juzgará, a partir del próximo martes 2 de abril, a dos acusados de un presunto delito de asesinato y otro de encubrimiento, por los que el Ministerio Fiscal reclama una pena de 25 años de cárcel para el acusado de asesinato y 3 años de prisión para el procesado por encubrimiento. El juicio se celebrará con tribunal de jurado popular.

Para el principal acusado la Fiscalía también pide que haga frente a una indemnización de 170.000 euros (60.000 para cada uno de los progenitores del fallecido y 50.000 para su hermano), por los daños morales sufridos.

La Fiscalía señala, en el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, que sobre las 9.00 horas del 2 de febrero de 2017, el principal acusado se encontraba en el almacén de su pub, en Albacete, junto a su socio y víctima de esta causa.

Ambos mantenían "desavenencias derivadas del negocio que regentaban", dice el escrito, dado que la víctima quería echarlo, al sospechar que se quedaba con dinero de la recaudación.

Por ese motivo, el acusado, con la intención de dar muerte a su socio, aprovechando que estaba de espaldas a él, cogió una herramienta de una caja y le asestó un golpe en la parte posterior de la cabeza, hundiendo la misma en su cráneo.

A consecuencia del golpe, la víctima comenzó a sangrar abundantemente por la cabeza y por la boca cayendo al suelo y falleciendo. Acto seguido el acusado, le tapó la cara con una chaqueta, le quitó los dos teléfonos móviles que portaba y metió su cuerpo en un congelador del bar.

A continuación, limpió la gran cantidad de sangre que había salpicado las paredes y el suelo del bar y se marchó a su domicilio.

Durante varios días, el acusado abrió el establecimiento al público, manteniendo el cuerpo sin vida de su socio en el congelador, hasta que en la madrugada del 7 de febrero de 2017, decidió sacarlo del bar para ocultarlo en otro lugar.

Para ello contó con la ayuda del otro acusado, que no sólo tenía pleno conocimiento del crimen porque el autor se lo había confesado, sino también le ayudó a limpiar la sangre del almacén, y esa noche ejerció funciones de vigilancia.

Subió su vehículo a la acera, a la puerta del pub, sacó el cuerpo y lo puso en el maletero, y posteriormente se dirigió a la parcela del polígono donde los restos fueron finalmente hallados, en el municipio de Viveros (Albacete), al ser propiedad del padre del presunto asesino.

Allí, el presunto homicida tenía aparcado un coche abandonado, ocultó el cadáver en el maletero, y se marchó del lugar.

En fecha indeterminada, pero entre los días 5 y 10 de mayo de 2017, y dado que el cuerpo desprendía un fuerte hedor, el presunto homicida decidió hacerlo desaparecer.

Sacó el cadáver del maletero, le puso gasoil y unas ramas y le prendió fuego. Lo mantuvo ardiendo durante un día entero y luego esparció las cenizas y pequeños restos óseos en toda la zona, donde también apareció la pulsera del plata que siempre portaba el fallecido.

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