BURGOS 26 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Aguas de Burgos, Juan Manuel Manso, ha hecho balance este martes de la última sesión del Consejo de Administración de la sociedad municipal y ha destacado el "buen ritmo de ejecución", alguno a punto de terminar, de los proyectos vinculados los fondos europeos gestionados a través de los PERTE, aunque hay "cierto riesgos" de que se pueda perder 100.000 euros de una de las actuaciones previstas.
Así, Manso ha detallado que el plan inicial 'Digitalaguabur' alcanza ya un grado de ejecución total "a escasos días de que expire el plazo" del 1 de junio, mientras que el segundo PERTE, denominado '+Wibur' tiene vigencia hasta el 30 de junio, y está al 39,82 por ciento con el "cien por cien de las actuaciones ya adjudicadas o en marcha".
Respecto a este último plan inversor, Juan Manuel Manso ha reconocido la existencia de "un cierto riesgo" en los paquetes de trabajo vinculados a la eficiencia energética y la instalación de turbinas, que lleva a cabo la sociedad Somacyl, debido a los retrasos provocados por la climatología invernal.
"No lo hace directamente Aguas de Burgos, sino Somacyl", ha explicado el concejal, quien ha indicado que "hay riesgo", dependiendo de cómo el Ministerio estime la ejecución de las acciones, de que estén en peligro unos 100.000 euros de los 85 millones.
Al respecto, ha apuntado que a 30 de abril la ejecución era de un 53 por ciento por lo que confía en que se haya avanzado a lo largo del mes de mayo "y se puedan salvar los 100.000 euros".
El presidente de la sociedad ha subrayado que la prioridad otorgada a los fondos europeos ha obligado a ralentizar el plan inversor quinquenal (2024-2028), que está a un 53 por ciento de sus objetivos en fase de ejecución o licitación.
PERSONAL.
En materia de Personal, Juan Maniel Manso ha defendido la "profunda transformación" de la plantilla desde el año 2022, periodo en el que la empresa pública "tocó fondo" al contar con apenas 77 trabajadores, una edad media de 55 años y solo tres titulados universitarios.
En la actualidad, Aguas de Burgos cuenta con 106 empleados, de los cuales 28 poseen titulación superior. Manso ha incidido en que el agua es un ámbito "muy importante del que depende la sanidad pública "y la gestión la llevan ingenieros o biólogos, ha recordado, justificando que este incremento del 38 por ciento en la plantilla ha conllevado un aumento del 40 por ciento en los costes de personal, pasando de 3,7 a 5,2 millones de euros.